Último intento de Grecia para conseguir ayuda
El gobierno heleno ultimó detalles para implementar el ajuste que le exige la UE a cambio de un rescate 130.000 millones de euros.
Grecia cuenta con que este lunes recibirá del Eurogrupo el esperado segundo rescate y con él un importante balón de oxígeno para evitar una quiebra inmediata, y la eurozona está dispuesta a extenderle una vez más la mano.
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, uno de los que más presión ejerció sobre el Gobierno de coalición en Atenas, afirmó este domingo en una entrevista al diario Der Tagesspiegel que los ministros del euro están de acuerdo en conceder la ayuda, "si Grecia aplica hasta finales de febrero todas las promesas y reformas".
El Financial Times indicó que existe una lista de 24 acciones previas que Atenas debe efectuar hasta finales de mes.
Grecia podrá además contar con el rescate completo, porque la posibilidad de dividirlo en dos -el canje de bonos con la banca y la ayuda- está descartada, dado que "una aprobación escalonada (...) no sería constructiva", señaló Schäuble.
"Decidiremos este lunes sobre el programa entero, que después se ejecutará paso a paso", añadió.
Pero Schäuble también condicionó la aprobación de la ayuda a que estén "todas las demás cuestiones aclaradas", y esas serán objeto de debate entre funcionarios de alto rango del euro.
El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, fue quien advirtió el viernes de que los planes para la sostenibilidad de la deuda griega no van por buen camino y que con el rescate actual Atenas no podrá reducir su deuda del 160 % al 120 % en 2020.
La sostenibilidad de la deuda es importante para el FMI y la eurozona, sobre todo para Alemania, Holanda y Finlandia, que no pueden justificar ante sus ciudadanos y parlamentos más contribuciones sin antes tener atado este elemento.
Schäuble indicó en este sentido que la cuenta bloqueada para Grecia "es una prioridad para la reducción de la deuda".
Esa cuenta se creará para que Atenas dé prioridad al pago de la deuda. Además habrá probablemente una supervisión sobre el terreno, según lo acordado en la cumbre del 26 de octubre. Pero aún deben definirse las estructuras del control.
La cuenta tendrá que tener suficientes fondos del rescate para que Grecia pueda hacer frente a los pagos de su deuda durante un periodo de 9 a 12 meses, y si los fondos caen por debajo de este umbral, se recurrirá a fondos destinados a financiar el funcionamiento del Gobierno, según el Financial Times.
Se estudian además otras medidas y técnicas para solventar el problema de la deuda, como reducir nuevamente los intereses que se cobran a Grecia por los préstamos que recibió desde mayo de 2010 o implicar al BCE, que podría redistribuir los beneficios procedentes de la venta o el canje de bonos a los países del euro.
Varios medios apuntan además a la posibilidad de que los bancos nacionales asuman las mismas pérdidas que el sector privado.
El BCE y los bancos nacionales canjearon en los últimos días bonos griegos por nuevos para proteger su cartera de pérdidas y de cualquier intento de obligar a las entidades a asumir quitas mediante una cláusula de acción colectiva, según The Wall Street Journal.
El canje incluiría los alrededor de 50.000 millones de euros en bonos griegos comprados bajo el programa especial de adquisición de deuda, pero no así unos 12.000 millones en obligaciones griegas que tienen bancos nacionales como inversiones, de acuerdo con ese diario.
El 8 de marzo se iniciará el canje de bonos con los acreedores privados, mediante el cual condonarán a Grecia la mitad de la deuda en sus manos (100.000 millones de euros) al asumir unas pérdidas netas del 70 % sobre sus títulos.
La eurozona parece determinada a evitar que Grecia quiebre el 20 de marzo, cuando tiene que hacer frente a vencimientos de deuda por 14.400 millones de euros.
Multitudinarias protestas
Varios miles de personas, unas 2.000 según la Policía, se concentraron este domingo en el centro de Atenas en una protesta convocada por la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE), contra la política de recortes y austeridad.
El presidente de GSEE, Yannis Panagopulos, hizo un llamamiento a defender "la Constitución y las leyes de la República", al considerar que los recortes incluidos en la última ronda de medidas de austeridad acordadas entre el Gobierno griego y la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional vulneran la legislación helena.
"Durante los dos años de puesta en práctica del primer memorándum (de recortes) y ahora con el segundo, los trabajadores, desempleados y pensionistas se enfrentan a un gran reto", denunció el dirigente del GSEE, el mayor sindicato del país.
"Se les recortan los salarios y pensiones, se abolirán los convenios colectivos y la legislación sobre Seguridad Social, se viola la Constitución", denunció Panagopulos a los griegos reunidos frente al Parlamento de la capital.
"Los trabajadores de todos los sectores deben esforzarse para prevenir la aplicación de facto de las nuevas medidas", dijo por su parte el portavoz del sindicato comunista PAME, Zeodoros Kutras, que invitó a los griegos a "golpear fuerte y participar en todo tipo de manifestaciones".
"Si cierran este organismo, será por culpa de los ladrones", se leía en una pancarta del sindicato de trabajadores de la Agencia de Vivienda Social (OEK), donde esta semana intentó suicidarse una pareja amenazada de perder su trabajo.
"Nuestros políticos nos dan vergüenza" y "Abajo la mafia de los ladrones" eran otros de los mensajes que portaban los asistentes a una marcha que transcurría de forma pacífica.
Te puede interesar
Las Más Leídas





Dejá tu comentario