Un ciervo no la vio y se llevó puesta la puerta corrediza
Desorientado, el animal se atravesó el vidrio de la entrada, pero se repuso y salió airoso de la tienda.
Rompe-el-vidrio
Por algo las puertas corredizas suelen tener carteles que indican que lo son. Y obviamente esos avisos sólo le sirven a los humanos, no a los ciervos.
En el video se puede observar que el animal tomó carrera desde el estacionamiento del local e irrumpió en la tienda con la agilidad que carateriza a la especie. Afortunadamente no sufrió heridas de ningún tipo, sólo quedó atontada por un momento, dio una vuelta y siguió su camino.
El famoso "sólo estoy mirando".





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