Un nuevo revés electoral

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Los italianos rechazaron cuatro leyes sometidas a referendo e impulsadas por Il Cavaliere.

Los italianos rechazaron a través de un referendo celebrado entre este domingo y este lunes la construcción de centrales nucleares, la privatización del agua y la inmunidad penal para el primer ministro Silvio Berlusconi, lo que supone una nueva derrota electoral para el multimillonario de derecha.


 


"Il Cavaliere", con una imagen desgastada a causa de los cuatro juicios en los que está involucrado, sufre así una nueva derrota electoral, tras la de hace dos semanas en los comicios municipales en los que su partido perdió hasta en su bastión: Milán.

Más de 47 millones de italianos estaban llamados a las urnas a votar en cuatro referendos. El primer dato clave de la contienda electoral fue la alta tasa de participación electoral que, con el 57 por ciento, superó el quórum del 50 por ciento más uno, un resultado que no se alcanzaba desde 1995.
Berlusconi y su principal aliado en la coalición gobernante, Umberto Bossi, líder de la Liga Norte, habían anunciado que no votarían.

Tras conocer los resultados, Berlusconi, que ya había anticipado la derrota antes del cierre de los colegios electorales durante una conferencia con su par israelí, Benjamín Netanyahu, señaló que la voluntad de los ciudadanos "no puede ser ignorada".

Más del 95 por ciento de los italianos que acudieron a votar lo hicieran a favor de derogar las leyes promovidas por el Gobierno de Berlusconi. La que permitía la construcción de nuevas centrales nucleares, la que avalaba la participación de empresas privadas en la gestión de recursos hídricos y la que permite a los miembros del gobierno usar sus compromisos oficiales como "impedimento legítimo" para no presentarse en audiencias judiciales.

Desde las filas de la oposición, Pier Luigi Bersani, líder del Partido Democrático (PD), dijo que "éste ha sido un referéndum sobre el divorcio entre el gobierno y el país", por lo que Berlusconi "debe renunciar y abrir una fase política nueva, yendo al Quirinal", sede de la Presidencia de la República.

Pero Antonio Di Pietro, líder de Italia de los Valores (IdV), que definió el resultado de los referendos "una victoria irreversible", se opuso a este planteamiento, subrayando que "votaron sí también muchos electores del centro-derecha, y por respeto hacia ellos no podemos pedir la renuncia del premier".

Más duros aún los dirigentes del llamado Tercer Polo (oposición centrista), que en un comunicado común estimaron que "los `sí` en los referendos representan un no grande como una casa al gobierno, y sería hora que Berlusconi se diera cuenta de ello".

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