Uno de los hijos de Bin Laden se lanza como empresario de la moda
Omar Bin Laden no quiere saber nada con la Guerra Santa, él prefiere las pasarelas.
“Gracias a Dios, mi padre no gobierna el mundo”, dice Omar, el hijo de Osama bin Laden, mientras una bailarina rusa de cabaret se meneaba frente a él en un bar de Damasco, Siria, llamado “Les caves de boys”. Es el hijo del hombre más buscado por el gobierno de los Estados Unidos, y podría haber sido su heredero en la Guerra Santa, pero prefirió iniciar su propia marca de ropa. Y romper el silencio acerca de su padre.
Durante una prueba para convertirse en líder de Al Qaeda, Omar, de por entonces 17 años, debía pasar 40 días junto a los soldados que peleaban en el norte de Kabul. Tras una breve conversación con los militares que estaban en la zona -donde le sugirieron que su padre estaba siendo utilizado por los talibanes- sacó sus propias conclusiones. El punto final en la relación padre e hijo fue poco antes de los atentados a las Torres Gemelas en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001. Meses antes, Bin Laden (padre) había reunido a sus hijos para sugerirles que participaran del ataque, y para que fueran a una muerte segura ellos también.
Pero aunque no concuerde con su padre, Omar no está listo para verlo caer: “No quiero que lo atrapen y lo juzguen. Me partiría el corazón. Desearía que muriera antes de que alguien lo atrape. Mi padre será siempre mi padre, hoy y hasta el día de mi muerte. Vengo de su cuerpo. Soy parte de él”, expresó.
Ahora, el joven Bin Laden tiene aspiraciones propias, como la de su línea de ropa. Se compara con el William Wallace que Mel Gibson llevó al cine, o con “El último samurai”, de Tom Cruise. “Se cambió de bando para luchar contra su propia gente. Ese soy yo”, comentó. “El hijo siempre trata de ser mejor que su padre”, señaló Omar.
“Creo que muchas personas deberían estar agradecidas de que elegí la vía pacífica”, agregó enigmático. La explicación no tardó el llegar, así como tampoco la confirmación de que lo que se hereda no se hurta: “Si yo eligiera la guerra, sería increíble en ella. Muchas personas deberían rezarle a sus dioses para agradecerles que yo no haya elegido ese camino”.
Las Más Leídas





Dejá tu comentario