Les cobraron 111 euros por persona una comida y denuncian estafa

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Un grupo de turistas de Colombia quedó de una pieza al ver el costo de la comida que compartieron frente a la Santa Sede. "Fue una estafa", aseguraron.

Dios atiende en todas partes, pero frente al Vaticano cuesta un poco más. Algo así les quedó en claro a un grupo de ocho turistas de Colombia que visitó la Santa Sede este mes sólo para vivir "una estafa" en un restaurante donde les cobraron casi 111 euros por persona por una comida.

"La carta estaba en italiano y en inglés, entonces como desconocemos los dos idiomas, le pedimos el favor a uno de los meseros que nos explicara la carta. El hombre llegó y me explicó, y empezó a explicarme muy bien todo", contó uno de los afectados al sitio Mi Oriente, de Colombia.

"Ahí al frente de cada carne decía 8 euros, entonces pedimos dos carnes; pedimos cinco caldos que no estaban en la carta pero él nos dijo ‘¿No les provoca un caldo antes?’, entonces pedimos como un caldo de pescado y él no nos dijo en ningún momento el precio; pedimos cinco lasañas y dos espaguetis y el hombre nos dice que la lasaña viene acompañada de albóndigas y que viene acompañada de salsas", recordó el cliente estafado.

Tras ordenar la extensa selección de platos el contingente oriundo del municipio de El Retiro, en la región de Antioquia, Colombia, disfrutó una bacanal digna de los dioses. Pero al recibir la cuenta se dieron cuenta que no se produciría el milagro de que alguien más pagara por ellos.

En vez, la buena predisposición del mozo había logrado que llegaran a consumir 887,70 euros, que equivale a unos U$S 920 dólares. "Me pareció descomunal la cuenta. Cuando mi hija fue por las cartas ninguno le quiso pasar una, se hicieron los que no le entendían", protestó el hombre que dio la nota.

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Cuando por fin lograron la atención de uno de los mozos, y la revisión de la cuenta y de los precios de la carta, el hombre comprobó dónde estaba la estafa: les habían cobrado 8 euros por cada 100 gramos de carne, y habían calculado un kilo en toda la mesa.

"Un kilo, ahí hay 10 veces 100 gramos, entonces ¿por qué me estás cobrando 90 euros si se supone que, si son 10 veces, serían 80 euros?", retrucó el hombre, a lo que el mozo del Café Vaticano le contestó: "Es que eso pesa la carne, pero es que también le pesamos las papas y la ensalada".

La negociación siguió con cada plato del menú consumido, cada salsa y lasaña, y hubo tres cambios de factura hasta que el cliente de Colombia se cansó del cónclave y pagó para marcharse, no sin antes recibir una amenaza de parte del personal del Café Vaticano, como se llama el restaurante en cuestión: "Si usted pasa estas facturas en alguna red o en alguna cosa, yo lo demando a usted porque esas facturas no son del establecimiento", le dijeron.

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