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Cambios en la Primaria: en cuatro años se redujo casi a la mitad el número de chicos que repiten

Por: Rosalía Costantino
06 de agosto de 2018

En 2012, el porcentaje promedio de repitencia en los primeros seis grados de la escuela era del 3,8%, y en 2016 cayó al 2,2%. Como correlato, creció el número de estudiantes en el secundario y mejoró el rendimiento en Lengua y Matemática. ¿Qué pasó desde 2013 para lograr estos avances en la enseñanza?

Ya no habrá chicos que repitan primer grado porque una norma lo impedirá. La frase resonó durante meses en los medios de comunicación en 2012, y la noticia fue vendida, en su gran mayoría, como catastrófica para la educación argentina. La decisión se tomó a través de una resolución del Consejo Federal de Educación (que reunió por aquel entonces a los ministros del área de todos los distritos del país) donde se estableció que los contenidos de primer y segundo grado se aprenderán durante dos años.

Se entendió al inicio de la escolaridad como un “ciclo” donde cada alumno aprenda a leer y escribir según sus tiempos, a lo largo de dos años y ya no más "por grados".

Esta medida es hasta hoy muy resistida. Todavía hay chicos que repiten primer grado, cuando está prohibido que eso suceda. Y es que el debate educativo suele estar atravesado por una tensión entre dos necesidades: excelencia en los aprendizajes versus inclusión en la escuela. De manera reduccionista, se suele plantear que inevitablemente hay que optar por una de ellas. Pero si se analizan las cifras educativas ¿qué pasó en la aulas?

Un informe del Observatorio Argentinos por la Educación reveló que el fin de la repitencia en primer grado contribuyó a que los chicos avancen a la secundaria sin que eso signifique un deterioro en su aprendizaje.

El estudio es concluyente y señala que hubo una mejora en las trayectorias de los estudiantes que cursan la primaria. Se pasó de una pendiente (más alumnos en los primeros grados y menos en los últimos) a una meseta (todos los grados tienen similar cantidad de chicos). Es decir, se redujo la repitencia en todos los grados de la Primaria a su vez que cayó la sobreedad.

Porcentaje de estudiantes en edad teórica al final de primaria (6º grado).
<p>Porcentaje de estudiantes en edad teórica al final de la Primaria (6 grado).</p>

Porcentaje de estudiantes en edad teórica al final de la Primaria (6 grado).

Irene Kit, presidenta de la Asociación Civil Educación para Todos, sostiene que el informe muestra “una mejora relativa, aún cuando ésta sea insuficiente”.

“Estamos todavía lejos de la plena calidad con equidad en la escuela primaria, pero hemos avanzado. A menor ritmo que otros países, a menor ritmo que nuestros deseos. Pero ¿es igual de grave tener que aumentar el ritmo de mejora que cambiar una tendencia en deterioro?”, planteó Kit.

En diálogo con minutouno.com, la educadora explicó que se sorprendió por la buena aceptación que tuvo en las escuelas argentinas la orden de no hacer repetir a los chicos en primer grado. Si bien aún hay docentes que no los promocionan, el nivel es mínimo: se pasó de 6,1% de repetidores en primer grado en 2012 a 0,5% en 2016.

Porcentaje de repitentes.
<p>Porcentaje de repitentes en la Primaria: Total (promedio de toda la Primaria) y Primer Grado (el grado que más solía tener repetidores históricamente).</p>

Porcentaje de repitentes en la Primaria: Total (promedio de toda la Primaria) y Primer Grado (el grado que más solía tener repetidores históricamente).

Según explica, quienes consideran que el chico tiene que repetir “ponen el foco en las exigencias sobre los alumnos –como si esa fuera la variable determinante de la calidad-, sin revisar los procesos de enseñanza y los formatos escolares que perduran a pesar de los profundos cambios normativos. Se apoyan en el supuesto que los rendimientos dependen exclusivamente del rigor con que se evalúe al estudiante, y cualquier propuesta de ampliar la mirada al largo plazo y dar oportunidades a los estudiantes es vista como un facilismo destructivo”.

Para Kit, éste es un falso dilema ya que malos aprendizajes y abandono son dos manifestaciones de una misma falencia: “El modelo enciclopedístico privilegia la acumulación de información memorística, y en lugar asumir la educación como un proceso de largo plazo, impone una sucesión de acciones fragmentadas y se ocupa de temas de escasa relevancia y nulo interés. Ello genera la frustración en todos: docentes y alumnos”.

De igual forma opinó Sergio España, especialista en Política Educativa, para quien “si bien éste es un proceso nuevo, mejoraron los datos en las escuelas sin que ello signifique que empeoró la calidad”. De acuerdo a las cifras oficiales que recopiló el Observatorio, hay un avance significativo en el flujo de la primaria a la secundaria debido a que cayó bruscamente la repitencia. Por lo mismo, hay menos sobreedad (se bajó de 94 mil chicos com 13 años o más en 2012 a 60 mil en 2016).

Matrícula de 12 a 16 años de edad en primaria y secundaria.
<p>Matrícula de chicos de 12 a 16 años en Primaria y en Secundaria</p>

Matrícula de chicos de 12 a 16 años en Primaria y en Secundaria

La mayor fluidez en la Primaria coincide con un aumento en la matrícula de la Secundaria

Estudiantes inscriptos con 13 años y más en primaria.
<p>Estudiantes inscriptos con 13 años y más en la Primaria.</p>

Estudiantes inscriptos con 13 años y más en la Primaria.

A su vez, el hecho de que no se pueda repetir en primer grado no impactó de forma negativa en la calidad de la enseñanza de todo el ciclo. Muy por el contrario, se avanzó notablemente en Lengua y Matemática, de acuerdo a los resultados comparativos de las pruebas One, de 2013; y Aprender, de 2016.

De todo formas, aclaró España, “hay que seguir mirando y apuntar a mejorar todo el proceso educativo en la primaria. La enseñanza avanzó como muestran las pruebas Aprender, pero también hablan de que falta mucho por trabajar. Y ni pensar en el secundario”.

Estudiantes de 6º grado según nivel de desempeño. Lengua y Matemática.
<p>Estudiantes de 6 grado, según nivel de desempeño: Lengua y Matemática. One 2013 y Aprender 2016, pruebas comparativas entre sí según el Ministerio de Educación.</p>

Estudiantes de 6 grado, según nivel de desempeño: Lengua y Matemática. One 2013 y Aprender 2016, pruebas comparativas entre sí según el Ministerio de Educación.

Los malos enfoques de enseñanza y los esfuerzos inútiles determinan que los alumnos no aprendan y abandonen; los docentes sientan la frustración que los desgasta; y las familias sientan enojos con sus hijos”, gráfico por su parte Kit.

En lugar de resolver el problema pedagógico, se suele buscar culpables: los docentes, los alumnos, las familias. Y en todos casos las culpas van cargadas de valoración moral –vagancia, indiferencia, falta de compromiso-. Para ambos especialistas consultados por este portal es fundamental corrernos de esa posición y fijar una visión superadora: “No es culpa de los actores individuales sino de un sistema que debe y puede cambiar”.

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