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Jugó en Primera, le hizo un gol a un grande, dejó el fútbol, vendió todo y se fue por el mundo

Por: Micaela Mora
05 de agosto de 2020

Matías Rudler jugó en All Boys y San Martín de San Juan. Se cansó del fútbol local y ahora está en Unió Esportiva Engordany, un club de la Primera de Andorra mientras busca su destino.

Nos ubicamos en Andorra, un microestado soberano del suroeste de Europa y que está situado en los Pirineos, entre España y Francia. Allí se encuentra Matías Rudler, un jugador que se inició en All Boys, y luego de varios años alternando entre la primera división y ascenso del fútbol argentino, tomó la decisión de dejar el país para ir en busca de nuevos objetivos.

Hace algunos años, después de analizar la situación que estaba atravesando el país y sumado a su actualidad futbolística, Matías juntó sus cosas y partió rumbo a México con la valija llena de ilusiones y con ganas de cumplir sus sueños. Es por eso que, minutouno.com habló con él y nos contó en detalle como surgió la posibilidad de jugar en Andorra.

-¿Cómo surgió la idea de dejar el fútbol en Argentina y viajar a otro país?

La idea de dejar el fútbol en Argentina viene de la mano de varias cosas, ya venía de varios años de estar en clubes donde uno tenía que estar peleando todo los años el sueldo, dónde le quedaban debiendo tres, cuatro meses. Uno trataba de hacer lo imposible para no inhibir pero no le quedaba otra opción que terminar haciéndolo para poder cobrar. Más de uno caía en la realidad que ya quizá deambulando tanto por el ascenso ya no iba a volver a ese nivel de primera división que había tenido en su momento. Y sumado a la situación del país que se venía en picada, que esto iba a ser un desastre total, era el momento de tomar una decisión. De quedarse en la conformidad de lo normal, que tampoco tiene nada de malo, o ir en busca de la última oportunidad tras los sueños y tratar de conseguir lo que uno se proponía.

-¿Cuál fue la reacción de tu familia cuando les contaste que habías tomado la decisión de dejar el país?

Fue un poco chocante para mí familia. La verdad es que somos muy familieros, muy unidos, pero ellos lo veían venir. Se notaba en las actitudes mías, en el desgano, en laz pocas ganas de seguir que tenía. Y ya se lo imaginaban, yo se lo había comentando algunas veces, así que no fue tan de sorpresa. Igual fue duro, ya van más de dos años que no nos hemos vuelto a ver desde que me fui.

-¿Cómo surgió la oportunidad de viajar a Andorra y conseguir un nuevo club?

La oportunidad de viajar a Andorra fue mediante un amigo que yo había tenido en All Boys, tenemos una diferencia de cinco o seis años de edad. Cuando yo me voy de Argentina, paso primero un año por México yendo a probar un poco de suerte con el fútbol, que no salió bien, me terminó quedando a vivir un año en México, a probar suerte, me puse a trabajar y luego cansado de eso y con el sueño de seguir jugando al fútbol, me sale la oportunidad de venir a Andorra, por parte de Nico Minutella, que me comentó que no era tan difícil conseguir los papeles, ya que yo tenía varios años de profesionalismo y cumplía con los requisitos, así que decidí probar suerte.

-¿Se nota la diferencia entre el ascenso argentino y el de Andorra?

Si la diferencia se nota en varios aspectos. Acá el fútbol en Andorra es semiprofesional, quizá compiten a un nivel de elecciones o de clubes, Luego en Europa o en fecha FIFA contra jugadores de primer nivel, pero lo que es la liga es semiprofesional y lo que es la pasión, lo que es la hinchada, como se vive el fútbol es totalmente diferente. Para muchos jugadores no es lo principal, es el trabajo secundario, se entrena de noche. Así que hay mucha diferencia entre lo que es el nivel y lo que es sentimiento del fútbol de Argentina, al de acá de Andorra.

-¿Pudiste adaptarte rápido?

La verdad es que tocó justo un país de Europa donde el habla principal es el castellano,así que fue fácil. Hay un poco de francés y catalán pero la mayoría habla castellano, así que dentro de todo fue fácil adaptarse.

-¿Haces otras actividades o trabajos aparte del fútbol?

Es un país muy especial, acá cuando firmas contrato con profesional de futbolista, siendo sudamericano, tenés los primeros tres años dónde solo podes trabajar de lo que dice tu tarjeta de residencia. Al firmar como futbolista profesional, uno solo puede trabajar en el fútbol y relacionado al fútbol. Así que, este primer años estuve jugando al fútbol y además, trabajando con la base del club, que sería como las inferiores.

-¿Cómo viviste la pandemia?

La pandemia nos agarró como a todos de sorpresa, Y sin esperarlo, sin saber cómo manejarlo. Pero por suerte el país se manejó muy bien, La gente acató las órdenes desde el principio, se cerraron fronteras, entonces no hubo tantos casos y se pudo manejar de otra manera. Fueron igual tres meses, como en todos lados, pero ya se volvió a la vida normal rápido. Además, el club en todo momento se portó de la mejor manera en todo lo que necesitamos, así que costó pero fue bastante llevadero.

-¿Qué característica del fútbol argentino llevarías a Andorra y cuál traerías al fútbol local?

Lo que traería del fútbol argentino para acá es la garra, la pasión, el sentimiento, la forma de vivir el fútbol. Creo que es lo que le gusta a la gente de todas las ligas de los argentinos, por lo que nos quieren tanto. Y después para Argentina, no llevaría nada, creo que Argentina, en el tema de fútbol tiene absolutamente todo.

-¿Cuál fue la situación más difícil que te tocó atravesar desde que dejaste argentina, dejando de lado la crisis por coronavirus?

La parte más difícil de viaje es cuando a uno se le va de las manos y ya no tiene el control de lo que va a pasar y empieza a improvisar sobre el camino, aunque es lo que más lecciones te deja y es lo más hermoso de todo. Cuando llegué a México y no se dio lo del fútbol, elegí quedarme y comenzar a trabajar. Nunca había trabajado de mesero y terminé trabajando entre 12 y 15 horas por día en un beach club. Luego conocí a unos españoles, que me hice muy amigo, y el día que tuve que venir para Andorra, necesitaba hacer unos papeles y casi no tenía dinero, cuando fui a hacer los trámites a Barcelona, me terminé quedando a vivir en la casa de uno de los españoles que había conocido. Siempre hay que ser positivo, si uno es humilde, la gente te termina ayudando, cosa que pasó. Gracias a él y a su familia pude tener una estadía en Barcelona y tener mis papeles.

-¿Sentís que es fue una buena decisión haber dejado tus amistades, familia, comodidades para ir en busca de tus objetivos?

Creo que fue la mejor decisión que pude haber tomado en vida. En Argentina ya había cumplido todos mis sueños, la verdad había podido jugar en primera, en casi todas las canchas de los equipos grandes, y creo que fue la mejor decisión. Está bien, uno deja la familia,las amistades, deja lo que más quiere, pero cambia eso por calidad de vida, por seguridad y por abrirse camino y luego poder desde acá tratar de ayudar y darle un mejor de estilo de vida a su familia. No me ha tocado todavía pero es a lo que apunto, y por eso no voy a bajar los brazos y le voy a seguir metiendo.

-¿Te gustaría tener revancha en algún club argentino?

Creo que el fútbol argentino está muy manchado, y como te dije anteriormente, creo que lo tenía que cumplir en el fútbol argentino, lo cumplí. Creo que en su momento, llegué a tocar lo máximo que jamás creí que podria haber llegado a tocar en el fútbol argentino, que fue la primera división, fue haberle hecho un gol al "Rojo", haber jugado en cancha de River, Boca, etc. Entonces creo que ya había cumplido lo necesario y creo que había un montón de cosas del manejo, ojo pasa en muchos lados, pero uno se cansó de ver el trato hacia los jugadores en Argentina y creo que no, creo que el ciclo en el fútbol argentino está cumplido y quedan los mejores momentos, pero creo que no, no volvería a jugar allá.