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Alberto Fernández invitó a conversar a los policías que protestaban en Olivos, pero lo rechazaron

09 de septiembre de 2020

El vocero presidencial los convocó a ingresar a la quinta presidencial, pero los efectivos se negaron a entrar. "Presentamos un petitorio y lo tiene que hablar Berni con el Presidente", dijo uno de los efectivos que protesta.

El tumulto alrededor de la Quinta de Olivos es mayúsculo, y lo más llamativo del caso es que la prersencia policial no tiene como fin garantizar la seguridad del presidente Alberto Fernández sino de ejercer presión en medio de una puja salarial iniciada esta semana por parte del personal de la Policía Bonaerense. A pesar de los intentos del mandatario de tender un puente de diálogo, el panorama seguía incierto esta tarde.

"Alguien que sepa hablar", demandó uno de los efectivos de la Policía Bonaerense que se apostaron este miércoles frente a la puerta de la Quinta de Olivos para obtener la atención, presumiblemente, del Presidente y del gobernador Axel Kicillof.

El reclamo salarial de los miembros de la Policía Bonaerense no los condujo a la casa de Gobierno de la provincia, en La Plata, sino a la residencia oficial del presidente Alberto Fernández, cuyos funcionarios salieron a la calle para intentar establecer algún tipo de diálogo con los manifestantes.

Así, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, y el vocero presidencial Juan Pablo Biondi intentaron comunicarse con los efectivos policiales sobre la vereda de la avenida Maipú, en Olivos, pero sin suerte.

Eventualmente se pidió seleccionar a ocho personas para que ingresen a la residencia oficial, pero el encuentro nunca ocurrió porque los oficiales no lograron ponerse de acuerdo.

La reunión del Presidente con Axel Kicillof y la vicegobernadora de la provincia, Verónica Magario, está en ciernes mientras sobre la avenida Maipú se escucharon por la cámara de C5N comentarios desde "es el señor Presidente, no lo podemos obligar a que salga" hasta "es el presidente de todos los argentinos, tiene que salir".

Entre los reclamos salariales se filtraron algunos resquemores que hizo a uno de los voceros seleccionados decir que "sale el Sindicato de Camioneros, para el país y le entregan lo que quiere. Baradel salió a decir un montón de cosas de la Policía que no son así. (Acá) no hay política ni nada, que se ocupe de lo de él. Los maestros salen a protestar y en seguida arreglan, entonces, ¿cómo es el tema?".

"Acá lo unico que se pide es que se respete el petitorio que se entregó", finalizó el portavoz entre aplausos de sus colegas, aunque por definición los petitorios son el punto de partida para una negociación surgida desde los trabajadores.

Por otra parte, durante el gobierno de María Eugenia Vidal los aumentos de los docentes y los de la Policía Bonaerense fueron equiparados y tanto unos como otros perciben incrementos idénticos. Tanto es así que entre 2015 y 2019 ambos grupos quedaron 32% de su poder adquisitivo, antes de la gestión de Axel Kicillof.

El capitán Sandro Amaya habló con C5N tras intercambiar palabras con Vitobello y Biondi. "El señor Presidente nos quiere recibir, que entremos ocho, pero no quiere que entremos con las cámaras", expresó.

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"Queremos entrar con las cámaras para el diálogo, si no, no entramos", sopesó el Capitán, en un extraño eco que recuerda a las negociaciones entre delincuentes y la Policía.

"Igual, ¿por qué no lo hicieron en Puente 12 en vez de acá?", se preguntó el Capitán de la Policía Bonaerense, uno de los tantos efectivos que se movilizó por su propia voluntad hacia la Quinta de Olivos.

En La Matanza, en el predio conocido como Puerta 12, muchos otros miembros de la convulsionada fuerza de seguridad siguen reunidos. "El problema es con el Gobernador, el Gobernador nos tiene que recibir", acotó Amaya.

La explicación detrás de la intempestiva visita a Olivos tiene que ver con la falta de diálogo entre Axel Kicillof con el personal reunido en Puerta 12, señaló Amaya. "Alguien nos tiene que escuchar", sentenció.

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