Es un error político intentar apropiarse del Papa

El director Ejecutivo de Ibarómetro analiza el impacto político de la designación de Jorge Bergoglio como nuevo Sumo Pontífice de la Iglesia católica y advierte sobre las consecuencias adversas de intentar "apropiarse" de su figura.

Escribe Pablo López Fiorito (*)

El Papa es una figura de gran relevancia en todo el mundo y quien intente apropiarse de su figura en el orden local estaría cometiendo un grave error político.

En última instancia lo que estamos viendo por estos días responde en todo caso al reconocimiento de un hecho de gran impacto global como es la elección de un nuevo Papa y en especial del primer Papa latinoamericano. Ese es el hecho de gran relevancia y el motivo de reconocimiento que obtiene por lo menos del gobierno nacional.

En cuanto a la capacidad de ser apropiado por las distintas fuerzas políticas locales, está claro que Jorge Bergoglio adquiere ahora una nueva dimensión, pasa al orden de la política internacional. Es otra cosa muy distinta. Son otras disputas políticas las que deberá enfrentar, son otros actores políticos con los que deberá interactuar. Su figura adquiere otra dimensión. Y en última instancia esto es lo que se debe reconocer. Todo aquel que intente utilizar políticamente la figura de Bergoglio o del Papa Francisco en este momento para sus intereses en la política interna cometerá un gran error, le va a ir muy mal, porque va a quedar muy expuesto.

Hay además gestos que deben ser interpretados. Si nos fijamos detenidamente, el documento que Bergoglio le entregó a la presidente Cristina Fernández, es un documento en el que apoya las medidas que el gobierno nacional está implementando en la Argentina y que pueden verse también en el resto de los países latinoamericanos. En temas como la Patria Grande, la cuestión Malvinas, la inclusión social y otros más, el Papa Francisco coincide con las políticas que se están llevando adelante en América latina, con los planteos de la mayoría de los gobiernos latinoamericanos.

Pero desde que tomó otra dimensión, desde que el arzobispo de Buenos Aires se convirtió en Sumo Pontífice, desde que adquirió una dimensión internacional, no es productivo intentar apropiárselo.

(*) Director Ejecutivo de la Consultora Ibarómetro

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