La odisea de los refugiados, una larga espera del tren que nunca sale
DESDE VIENA (Enviado minutouno.com) Mohamed tiene 16 años y se hizo adulto en dos meses. Es largo, finito y con cara de juguete de madera. Lleva puesta la misma ropa que usó ayer y antes de ayer: jeans, buzo y zapatillas, pero está limpio, impecable, como si el calvario que arrastra no le hubiera dejado rastros. Él es uno de los casi 20 mil refugiados que la noche anterior ingresaron a Austria en busca de un lugar para ponerle fin a sus infinitos recorridos.