Mauro Szeta

Lo mató cuando supo que ella era él

José Miguel Salazar se animaba de a poco a vestirse de mujer. Cada quince días compraba un nuevo accesorio y enfrentaba la vida como un hombre vestido de mujer. A través de un trans conocido empezó a contactar a un pretendiente. No se sabe aún cómo se comunicaban.

El remis, la trampa mortal

Romina tenía ganas de verse con su novio. Por algo, la cita no se concretó. Eran las 3 de la mañana del viernes, cuando la joven le dijo a su amiga de confianza: "Dejá, me vulevo a casa. Alan no me atiende".

La traición de la cuidadora

La contrataron confiando en ella. Desde 2015, María Vicenta Ibarra, de 45 años, tenía como trabajo, la misión de cuidar a José Brusco, de 90 años y su esposa, María.