Empieza a caer Goye, pero piensa atrincherarse

Política

El Concejo Deliberante se reúne a las 9 de este viernes para suspenderlo por los saqueos organizados. Pero el jefe comunal adelantó que no acatará la medida. "Es inaplicable", dijo.

El Concejo Deliberante de Bariloche podría suspender este viernes al intendente Omar Goye por su presunta responsabilidad en los saqueos organizados que desataron una ola de incidentes en todo el país en la previa de la Navidad de 2012, pero el jefe comunal está dispuesto a resistir: dijo que la medida "legalmente inaplicable" y sus más estrechos colaboradores advirtieron: "Daremos pelea hasta el final".

La separación del alcalde barilochense está contemnplada en un proyecto presentado este jueves. Cuenta con los votos necesarios para su aprobación y representa el puntapié inicial del proceso de revocatoria del funcionario, fundado en "ineptitud" y numerosas irregularidades.

El proyecto, redactado por concejales del Frente Grande, fue consensuado y cuenta con la adhesión de otros bloques y, según fuentes del cuerpo, obtendrá la mayoría especial de ocho votos, establecida en la Carta Orgánica Municipal para revocar el mando del intendente.

Si resulta aprobado, Goye será suspendido en sus funciones, y asumirá la intendencia municipal la presidente del Concejo, María Eugenia Martini, del Frente para la Victoria, como el intendente, y luego se deberá someter la revocatoria a un referendum popular.

Goye está dispuesto a resistir. Pidió este jueves revocar las funciones de siete de los once integrantes del Concejo Deliberante local, en el marco de la crisis política que se desató el 20 de diciembre con saqueos a supermercados y comercios de la ciudad, por los que el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, responsabilizó al jefe comunal y lo acusó de pagarles 100.000 pesos a los saqueadores al día siguientes de los incidentes.

Goye pidió el inicio del proceso de revocatoria para los concejales María Eugenia Martini (presidenta del cuerpo), Alejandro Ramos Mejía y Ramón Chiocconi (FPV); Carlos Valeri, Alfredo Martín y Diego Benítez (Frente Grande) y Mauro González (Partido Vecinalista por el Cambio).

Dijo, además, que "pretender la suspensión por las mismas causales de la remoción implica aplicar una condena sin juicio previo", en tanto su secretario privado, Oscar Borchichi, le dijo al diario La Nación que "ésta es una batalla política" y anunció: "Daremos pelea hasta el final".

Weretilneck y el senador nacional Miguel Pichetto, presidente del PJ rionegrino, viajaron hace dos semanas a Bariloche a pedirle a Goye que renuncie, a lo que el intendente se opuso.

Esa situación puso en marcha el proyecto de revocatoria del mando del intendente, de autoría de los tres concejales del Frente Grande, que logró la adhesión de la mayoría especial necesaria (son 11 ediles), incluyendo la participación del bloque oficialista del Frente para la Victoria.

Antes de la presentación de ese proyecto que será tratado mañana viernes, Goye pidió el inicio del proceso de revocatoria para los siete concejales, en función de su acompañamiento en 2011 de la plataforma electoral del intendente, entre otros argumentos reglamentarios, y sostiene que los mismos fundamentos que analizan para revocar su mandato son aplicables a los ediles.

La Carta Orgánica Municipal establece que para revocar el mandato de un concejal valen los mismos procedimientos del caso del intendente, que pone la medida a consideración de la ciudadanía con un referendum popular, que debe aprobar la decisión con el voto de un 3 por ciento del padrón (alrededor de 2.400 sufragios).


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