El magistrado que liberó al presunto violador y asesino de Tatiana Kolodziey está a cargo de unos 3 mil condenados y otros 20 mil presos con libertad condicional por la falta de nombramientos.
El fuero de Ejecución Penal de la Nación posee sólo dos jueces para llevar adelante unos 23.000 expedientes, a pesar de que el fuero tiene cinco juzgados. Esto sucede porque apenas funcionan tres despachos judiciales y uno se encuentra acéfalo, por lo que los únicos dos magistrados que quedan en funciones son Axel Gustavo López y Marcelo Peluzzi, quienes se turnan para llevarlo adelante.
Según cifras de la Servicio Penitenciario Federal citadas por el diario Clarín en su edición impresa de este jueves, de López y Peluzzi dependen unos 3 mil condenados por la justicia de Capital que se encuentran alojados en las 36 cárceles federales del país, a los que hay que sumarle unos 20 mil que tienen libertad condicional.
Ante el colapso, el procurador penitenciario Francisco Mugnolo pidió el pasado 5 de octubre al presidente de la Cámara de Casación Penal, Pedro David, se nombrara de emergencia a alguien para ocupar el Juzgado de Ejecución N°1, que López y Peluzzi subrogan por turnos.
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"El cúmulo de causas, la cantidad de detenidos a disposición y las grandes distancias a recorrer para entrevistarlos hace que los juzgados existentes se vean totalmente sobrepasados. Ello, en detrimento de la administración de Justicia y con la consecuente dificultad de acceso por parte de las personas detenidas", denunció Mugnolo.
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El desborde de expedientes se puso de manifiesto ante la violación y muerte de Tatiana Kolodziey, la muer de 33 años cuyo cuerpo apareció en un descampado de Resistencia, Chaco, luego de haber sido presuntamente raptada por el remisero Juan Ernesto Cabezas, quien tiene antecedentes por abuso y gozaba de la libertad condicional.
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