Antes del último 24 de marzo, pidió otro golpe de Estado
Lo hizo en la segunda de dos entrevistas que ofreció a la revista española Cambio 16, donde convocó a "armarse y resistir" contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
En las horas previas a la última conmemoración del Día Nacional por la Memoria, la Verdad y Justicia, el genocida Jorge Rafael Videla había llamado a un nuevo golpe contra la democracia.
Fue en la última entrevista que ofreció, en el segundo capítulo de una nota con la revista española Cambio 16. Allí convocó a sus compañeros de armas, "los jóvenes que tienen entre 58 y 68 años", a "armarse y combatir" el "Unicato Totalitario de los Kirchner". Asimismo, volvió a declararse "un preso político".
La entrevista se publicó el mismo sábado en que murió José Alfredo Martínez de Hoz, el civil que ejecutó el plan económico de la dictadura, un programa de desmantelamiento de la industria nacional y de endeudamiento que puso en marcha la etapa neoliberal en la Argentina, con consecuencias dramáticas que hicieron eclosión en la crisis de 2001.
Videla dijo que era "oportuna" su "ruptura del silencio", ante "el estado de anomia política que padece la sociedad argentina, provocada por el propio Gobierno".
Frente el periodista Ricardo Angoso y con el mismo espíritu de extraña revisión histórica de los hechos que en la primera de esas notas, Videla consideró que "se vive una revancha" del gobierno actual "alentando la guerra por medios no violentos, tal como propone Gramsci", en respuesta a las antiguas declaraciones suyas, cuando llamó "simples panfleteros" a Cristina Fernández y a Néstor Kircher.
Con hálito justificador, el hombre que lideró la peor masacre del país señaló que entonces solo "fueron detenidas aproximadamente 32.000 personas, de las cuales 25.000 recuperaron la libertad".
De esa forma, Videla aseguró que "la categoría de detenidos-desaparecidos, que se calcula pregona en 30.000, permanentemente declamado, pero nunca debidamente demostrado y sí puesto en evidencia en el libro Nunca más, que demuestra que nunca pasaron de los 7.600,, incluye estos 25.000 detenidos y luego puestos en libertad".
A su vez, renovó su anacrónico pedido por la obediencia debida, señalando que solo él es responsable por lo sucedido y no "los jóvenes que seguían las órdenes de los jerarcas".
Videla pidió "armarse" y "resistir" para vencer al "marxismo anacrónico que hundió al país".
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