Efecto Porretti: ahora el intendente de Alta Gracia fue acusado de soborno

Política

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Por NA

El intendente de la ciudad cordobesa de Alta Gracia, Mario Bonfigli, fue denunciado ante la Corte Suprema de Justicia por un supuesto pedido de coimas a una empresa agropecuaria de las afueras de la ciudad, en concepto de "colaboración y como muestra de buena vecindad".

Según un escrito que presentó el abogado de la firma, Alejandro Zeverín, ante el máximo tribunal, Bonfigli le exigió a la empresa una "coima" en el propio despacho municipal ante la amenaza de decretar su clausura.

El pago de la coima -según la denuncia- se concretó en el despacho de Zeverín y con la intervención de la Justicia se pudo filmar al asesor letrado del Municipio, Eugenio Coggiola, y a un empleado recibiendo el dinero en efectivo.

"Luego de contar el dinero exigido y de dejar un escrito firmado por Bonfigli mediante el cual como intendente desistía de cuestionar el juicio de amparo -por el que la Justicia habilitaba el funcionamiento de la empresa- Coggiola y el empleado se retiraron del lugar con el dinero siendo aprehendidos después por la policía en la vía pública, secuestrándoseles el dinero, celulares y otros elementos", aseguró en su escrito Zeverín.

Además, las imágenes de la reunión donde se llevó a cabo la negociación fueron emitidas en el canal 10 local. Debido a las imágenes, el intendente Bonfigli junto con Coggiola fueron imputados por la presunta comisión del delito de "concusión", es decir, pedido de coimas, aunque al ser excarcelable gozan de la libertad.

A su vez, el otro empleado, de apellido Oviedo, quedó imputado por "tentativa de encubrimiento".


Un video es la prueba y una policía encubierta, testigo 



Los hechos, según la denuncia, comenzaron en el 2005, cuando el intendente Bonfigli presionaba a los directivos de la empresa dedicada a la cría de ganado para cerrar sus puertas con la excusa de que no podía funcionar en esa zona.

Así, la empresa presentó una acción de amparo en la Justicia y la misma autorizó su funcionamiento, aunque los inspectores municipales la seguían "hostigando y presionando", según se señaló.

Ante las presiones, los empresarios aceptaron la invitación del intendente y asistieron a su despacho, donde -de acuerdo con la denuncia presentada por Zeverín- "él mismo les sugiere una coima de 50.000 pesos como colaboración y como muestra de buena vecindad".

El letrado presentó la denuncia ante la Justicia y allí se decidió montar un operativo con audio y video en el despacho de Zeverín donde finalmente se iba a concretar el pago.

Como parte del operativo, una oficial de policía se camufló como secretaria del abogado.

Así, el apoderado del Municipio Coggiola y otro empleado, al cual no habían visto antes, fueron grabados recibiendo y contando los 17.000 dólares que se les pagaban, equivalentes a los 50.000 pesos exigidos.

El hecho es de similares características al ocurrido en Pinamar, donde el intendente Roberto Porretti se encuentra acusado de extorsionar a los dueños de un complejo de boliches para mantenerles la habilitación del local.

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