Carrió se queja de lo que cobran las empleadas doméstica: ¿de qué vive Lilita?

Política

La líder de la Coalición Cívica se sumó a la campaña en contra de la indemnizaciones y contó lo "difícil" que le resultó pagar la indemnización a su empleada doméstica.

Por el desastre económico ocurrido durante la presidencia de Mauricio Macri, Juntos por el Cambio no llegó a aprobar la flexibilización laboral, desde una parte del sector empresarial se lo facturaron fuertemente al ex mandatario y quedó en el tintero. Es por esto, que desde antes de las PASO, la oposición viene haciendo un fuerte lobby en contra de la indemnización, y en esta última semana se sumó Elisa Carrió quien se jactó de tener que pagar una gran indemnización a sus empleadas domésticas, pero ¿de qué vive la ex diputada?

Durante un encuentro con comerciantes y empresarios del sector turístico de Villa La Angostura, Lilita Carrió se manifestó en contra de las cargas sociales y aseguró que “la prohibición por despido, con doble indemnización, impide el trabajo”. Fue en ese momento, que la ex diputada, que gran parte de su vida vivió ó de la política y cobra una jubilación de 100 mil pesos, contó lo “difícil” que le resultó pagar las indemnizaciones a sus empleadas domésticas, qué sorprendentemente tenía registrada.

“Yo tuve un mes y diez días a una empleada doméstica en blanco, y le tuve que pagar una fortuna por un mes y diez días. Y a una que estuvo seis o siete años, bueno… la verdad es que no se puede afrontar ese tipo de pagos”, afirmó sin ponerse colorada.

Rápidamente, desde la CGT salieron a cruzarla y fue Héctor Daer quien señaló que "quien nunca fue trabajadora no puede sentir lo que significa para un trabajador perder este derecho", y de hecho era una de las preguntas que se realizaba algunos sectores en la etapa de la Carrió mística y austera, pero ¿qué hay de cierto en esto?

La realidad es el único trabajo por fuera de la política que tuvo Carrió fue durante su juventud cuando se dedicó a la docencia en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) donde fue profesora titular de Derecho Constitucional y Derecho Político. Bueno, y en la actualidad que supuestamente tiene un emprendimiento textil.

Elisa María Avelina Carrió era hija de un importante dirigente radical del Chaco y cuando tenía 21 años, allá por el '78, en pleno auge de la dictadura cívico militar, fue nombrada fiscal de Estado de la provincia a través del Decreto Provincial número 72 del gobernador de facto de Chaco, General de Brigada Facundo Serrano. Y en el año 1980, fue designada como "secretaria de la Procuración del Superior Tribunal de Justicia del Chaco", mediante la Resolución Provincial 522, con lo cual le correspondía la jerarquía, el nivel y el sueldo de un juez de cámara.

Según indica la biografía que escribió la periodista Marta Dillon, la madre de Lilita fue quien intercedió y habló con la fiscal de Estado, la doctora Castaño, para que incorporara a su hija a su grupo de abogados.

En 1994 cuando se debatía la reforma de la Constitución, por pedido de su padre, Rolando Carrió, y la sugerencia del ex presidente Raúl Alfonsín, quienes eran amigos, se presentó como candidata a convencional constituyente. Fue electa y se desempeñó como miembro de la Comisión Redactora y como miembro de la Comisión de Tratados Internacionales.

Ese fue el puntapié para Elisa Lilita Carrió, quién está en contra de las indemnizaciones, comenzara su carrera política y en 1995 fue elegida por primera vez como Diputada de la Nación Argentina.

Durante más de 25 años se dedicó a ser legisladora, pasó por diferentes facetas y aspiraciones, como le fue muy mal cuando todas las veces que se presentó como candidata a presidenta, por ese entonces, de espacios progresistas amenazó más de un vez con retirarse definitivamente de la política.

Por un tiempo no aparecía en escena y reinventaba su personaje, como mencionamos antes pasó de tener una figura austera y religiosa a la cual no le preocupaba su estética, a una denunciadores serial que no quería vivir de la política entonces donaba su sueldo y vivía en un suntuoso departamento que "alguien le prestaba", y ahora mutó en una dirigente bizarra pero peligrosa y funcional de los poderes concentrados que ahora van por las leyes laborales.

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