Javier Milei tuvo que ceder y aceptó imponer un límite a la extranjerización de tierras rurales
El proyecto de Javier Milei eliminaba todo límite a la extranjerización de tierras. Sin los votos necesarios, ahora propone elevarlo desde el 15% hasta el 25%.
Javier Milei
El presidente Javier Milei tuvo que dar marcha atrás con su sueño de eliminar todas las restricciones a la extranjerización de tierras rurales que rigen desde 2011 y aceptó, con tal de poder sacar adelante su proyecto para entregar una cada vez mayor porción de tierras a propietarios de otros países, imponer un límite.
Sin los votoos necesarios en el Senado de la Nación, el oficialismo modificó su proyecto y propone ahora, ya no eliminar las restricciones, sino elevar del 15% actual al 25% la porción de tierras rurales que pueden pasar a manos de extranjeros.
De esta manera el proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que el Senado tratatrá este jueves ya no busca eliminar lños límites a la extranjerización. Con esta concesión el oficialismo apuesta a conseguir los votos que le estaban siendo esquivos entre sus aliados.
A días de que finalcie el cuarto intermedio al que llamó la jefa del bloque oficialista Patricia Bullrich en el Senado, el nuevo borrador de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada comenzó a circular entre los libertarios y aliados al gobierno de Milei.
"La prohibición para la adquisición de tierras rurales por parte de personas humanas o jurídicas, de nacionalidad extranjera, por encima del veinticinco por ciento (25%) en el territorio de cada provincia", indica el borrador según reveló Ámbito este lunes.
De esta manera, el principal argumento del ministro Federico Sturzenegger para avanzar con la eliminación de los límites pierde sentido. Sturzenegger basó su redacción del proyecto en el artículo 20 de la Constitución Nacional. Es que allí se señala que "los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano; pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer bienes raíces, comprarlos y enajenarlos (...)".
Con la nueva versión, los extranjeros seguirían sin "gozar" de los mismos derechos civiles que los ciudadanos argentinos en el territorio de la Nación.
Según pudo saber ese medio, fue Bullrich la que negoció con los aliados esta nueva versión, mucho menos ambiciosa que la original, y se la habría comunicado a la Casa Rosada. De haber insistido con la redacción original, aseguran, el fracaso de la ley estaba garantizado. El fuerte rechazo que generó el proyecto en la sociedad civil terminó de inclinar la balanza. En especial, entre los aliados que, hasta apenas unos días, el oficialismo contaba entre sus filas.
Hasta el domingo, el oficialismo estimaba reunir unos 34 o 35 votos. Para blindar la ley, necesitaba, de mínima, 36. El consuelo en las filas libertarias era que, si se producía un empate, el desempate no quedaría en manos de la vice, Victoria Villarruel, quien ya se expresó en contra del proyecto, y hasta acusó al Gobierno de querer "rifar" al país.
Es que, como Milei se encontrará fuera del país este jueves (viaja a Ecuador y Colombia), la titular del Senado estaría a cargo del Ejecutivo. Mientras que la sesión quedaría encabezada por el presidente Provisional, el libertario Bartolomé Abdala.
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