Murió Darío Lopérfido, exsecretario de Cultura de la Nación
El también exdirector del Teatro Colón falleció este viernes. Padecía ELA.
Darío Lopérfido, exfuncionario del gobierno de Fernando de la Rúa, murió este viernes a los 62 años, como consecuencia de una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
La noticia fue confirmada por sus allegados. Lopérfido fue diagnosticado con ELA en julio del 2024. Sin embargo, a pesar del deterioro en su salud, su actividad intelectual no cesó. Continuó su labor en la Cátedra Vargas Llosa que integraba desde hace cinco años. Tenía una columna en el programa de Cristina Pérez (Radio Rivadavia) y el año pasado estrenó un ciclo de entrevistas.
“La ELA no te deja nada de glamour. Caminás pésimo, la voz se te vuelve de borracho y comés con el riesgo de que se te caiga la baba”, escribió con crudeza sobre como la enfermedad avanzaba y le dejó solo “una mano y una pierna” que funcioanaban, lo que le permitía “trabajar, pero en casa, escondido”.
A lo largo de su carrera política, Lopérfido trabajó como secretario de Cultura y Medios de Comunicación de la Nación durante la presidencia de Fernando de la Rúa. En 2016 asumió como director artístico del Teatro Colón, presidente de Ópera Latinoamérica y luego fue ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires durante el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.
Asumió su cargo al frente del Teatro Colón en 2016, primero como director general y artístico y, tras ser designado como ministro de la Cultura de la ciudad, sólo como director artístico. En junio de ese año, desgastado por las debilidades de su gestión en la Ciudad y por el rechazo que generaron sus declaraciones sobre el número de desaparecidos durante la última dictadura, dichos que lo enfrentaron a organismos de derechos humanos y a parte del ambiente artístico, Lopérfido presentó su renuncia a Larreta.
Lopérfido vivió sus últimos años en Europa. Comenzó a trabajar en la Cátedra Vargas Llosa, iniciativa literaria internacional del Premio Nobel peruano: tenía una relación antigua, personal, con Mario Vargas Llosa. “Conocer, conversar y trabajar con Mario fue una de las cosas más importantes de mi vida”, dijo. “Integrar el grupo que lo acompañó en París el día en que ingresó en la Academia de las Letras Francesas fue un honor y un hecho inolvidable.” La Cátedra organizaba eventos literarios, otorgaba el Premio de Novela Vargas Llosa y tenía como eje explícito la libertad de expresión. En ese marco, ya con la ELA avanzada, Lopérfido grabó en Madrid el ciclo El hombre rebelde: entrevistas con —entre otros— el venezolano Leopoldo López, el escritor Sergio Ramírez exiliado de Nicaragua, y Yunior García, dramaturgo cubano disidente.
La controversia por sus opiniones
Uno de los episodios más polémicos de su trayectoria ocurrió en 2016, cuando en un encuentro en Pinamar sostuvo: “En la Argentina no hubo 30.000 desaparecidos”. También afirmó que “ese número se arregló en una mesa”, en referencia a las cifras sostenidas por organismos de derechos humanos.
Sus declaraciones provocaron un amplio repudio. Referentes del área, encabezados por la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, cuestionaron sus dichos y reclamaron explicaciones al entonces presidente Mauricio Macri, lo que profundizó el debate público.
Pese a las controversias, Lopérfido mantuvo hasta el final su perfil reaccionario y su vocación polemista. La ELA afectó su cuerpo, pero no apagó su participación en el debate cultural y político argentino.
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