Por una profundización del modelo

Política

Gastón Harispe, diputado nacional por Nuevo Encuentro, analiza la labor parlamentaria 2012 y anticipa algunos de los desafíos que el oficialismo enfrentará en 2013.

El año legislativo 2012 fue apasionante, vertiginoso, sanguíneo. Fueron aprobadas un conjunto de leyes que marcan el decidido camino de desarrollo con inclusión que marcara Cristina Fernández.

Específicamente en el terreno analítico, podríamos decir que fue un año donde se consolidaron las políticas de Estado al mismo tiempo que se ampliaron los derechos de distintos actores sociales que siempre fueron desplazados, invisibilizados o sujetos a punibilidad.

En principio, la Cámara Baja venía de un período estéril en proyectos representativos de demandas de la sociedad. En efecto, una cámara con predominio de diputados de la oposición sólo concretó un conjunto de 79 leyes de escasa o nula representatividad y con una dinámica distorsiva de la actividad legislativa cautiva, en los hechos, de un grupo de opositores inoperantes.

En pleno contraste, luego de las elecciones de 2011 donde el Pueblo re-legitimó por un 54% a Cristina Fernández, el primer período legislativo resulta estimulante y enfático del rumbo que debe seguir nuestro país. En medio de debates de revalorizada política, se debatieron y aprobaron un conjunto de leyes importantísimas. A cuenta de ejemplo: la vuelta al manejo del Estado de la mayoría accionaria de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF); ley de "voto joven" optativo a los 16 años; la propuesta de reforma del Código Civil y Comercial; la ley de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central; la Ley de regulación del Mercado de Capitales; leyes que muestran una fuerte dirección del Estado como sujeto activo en la conducción político económica del país.

Otro ejemplo de leyes son la Ley de Muerte Digna; la Ley de Identidad de Género; la Ley de Sistema Nacional de Prevención de la tortura; la Ley de Trata de Personas; que conforman una ampliación de derechos para todo el conjunto social y que promueven más inclusión e integración social.

Falta mucho por hacer aun: muchos derechos le fueron escamoteados al Pueblo en estos últimos treinta años de neoliberalismo y un Poder Legislativo al servicio del Pueblo debe trabajar incansablemente y con plena dedicación a la tarea de profundizar el rumbo de este proyecto nacional y popular mediante leyes que promuevan el trabajo y el bienestar de todos los argentinos.

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