El cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio, bregó ayer por que los pueblos "cultiven su dignidad" porque entonces, dijo, lo que hagan tendrá "sentido", al advertir que los que "venden su dignidad, la negocian o la menoscaban, pierden consistencia y deja de tener valor".
Bergoglio expresó esos conceptos al iniciar su homilía en el santuario de San Cayetano, donde anunció que había "34 cuadras de fieles" pugnando por llegar hasta el templo, y dijo que la última persona de la larguísima fila "llegará dentro de 12 horas".
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