Von Wernich intentó desacreditar a un testigo en el juicio

Política

Télam
Por Télam

  • El ex capellán afirmó que Luis Velasco pertenenció al batallón 601 de inteligencia del Ejército.
  • El testigo había acusado al cura de "hacer bromas" sobre las torturas.

El testigo Luis Velasco sostuvo que el ex capellán policial Christian Von Wernich condicionaba la superviviencia de los detenidos a la colaboración que pudieran brindar a los represores, mientras el cura lo acusó de difamarlo y de haber sido servicio de inteligencia durante la última dictadura militar.



Velasco, que reside en España, declaró ayer ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata que juzga desde el 5 de julio a Von Wernich y relató los cinco encuetros que tuvo con el cura imputado de 7 homicidios, 42 privaciones ilegítimas de la libertad y 31 casos de tortura.



Antes de que compareciera Velasco, el Tribunal aceptó un pedido de la defensa para que el cura realizara una ampliación de su declaración indagatoria, solicitud que fue aceptada, por lo que el sacerdote fue trasladado a la sala, esposado y con una fuerte custodia.



"Voy a hacer una sola ampliación sobre una sola persona, Luis Velasco Blacke, dado que últimamente he escuchado y he leído una serie de difamaciones tremendas contra mí (de su parte)", empezó Von Wernich, quien se presentó con chaleco antibalas y cuello sacerdotal.



El cura afirmó que vio al testigo sólo dos veces, una durante su detención en la Brigada de Investigaciones de La Plata y otra en la ciudad de Carlos Casares, "en la casa de los Black Von
Wernich, porque su tío Blacke está casado con una Von Wernich".



Von Wernich precisó que en una oportunidad en que llevaba quesos del monasterio de Los Toldos a la jefatura policial, vio reunidos allí "al coronel Rospide, un señor de civil y Luis Velasco Blacke" y que poco después el general Ramón Camps "me preguntó si la iglesia tiene residencias para estudiantes universitarios en Madrid".



Según su declaración, tras obtener el dato solicitado concurrió a ver a Camps y éste le dijo que ya no necesita esa información y que su "pariente prestó un gran servicio a la Policía".



"Estando ahora alojado con el comisario (Miguel) Etchecolatz, le pregunté qué servicios prestó este señor Velasco Blacke a la policía, y él me dice ïel señor Velasco Black pertenecía al Batallón 601 de Inteligencia del Ejército Argentino y fue pedido su detención por medio del batallón para recoger información de las distintas comisarías donde había alojado gente para producir después informes'", relató.



Según el cura, Etchecolatz remarcó que "gracias a esos informes (de Velasco) se produjeron allanamientos importantes en el área de La Plata". "Lamento que el señor Velasco Blacke me haya difamado como me ha difamado, más no teniendo yo motivos para que él lo haya hecho, pero dado que perteneció a una fuerza de seguridad o de inteligencia como se pueda llamar el Batallón 601 de Ejército quiero que el Tribunal sepa quién es el que me está acusando, porqué me está acusando no sé", remarcó.



Von Wernich no aceptó preguntas de la querella ni del Tribunal y pidió estar presente durante la declaración del sobreviviente Luis Velasco. El testigo relató que fue secuestrado el 7 de julio de 1977,
cuando un grupo de tareas ingresó a su domicilio en La Plata, y de inmediato trasladado a la Brigada de Investigaciones de La Plata y luego al centro clandestino de detención de Arana, donde fue sometido a torturas con picana eléctrica en genitales, boca y axilas.



Velasco fue nuevamente regresado a la Brigada y allí fue visitado por Von Wernich en su calabozo en tres oportunidades, vestido con cuello sacerdotal, identifcándose y autorizando que se quitara la venda que cubría sus ojos.


 


"Yo no lo quería mirar, porque nos habían dicho que si mirábamos a alguien a la cara nos iban a matar, entonces él me quitó la venda, me tocó los pelitos del pecho y empezó a hacer bromas que en la tortura me habían quemado todos los pelitos del pecho", detalló.



Relató que en la celda habían otros detenidos, entre ellos, Néstor Bozzi, quien, "se cae y se arrodilla (ante Von Wernich) y le toca la mano y le dice ïPadre, yo no me quiero morir".  "ïHijo, la vida de los hombres la decide Dios y tu colaboración", recordó Velasco que le dijo el cura a Bozzi.



Velasco fue luego trasladado a la comisaría de La Plata, donde nuevamente vio a von Wernich, quien se identificó como primo de una tía suya, llamada Monona Von Wernich, pero se negó a brindarle información sobre el estado de salud de la madre de Velasco.



El testigo precisó que fue liberado el 8 de agosto de 1977, y tras refugiarse un tiempo en la casa de sus tíos Blacke Von Wernich, en Carlos Casares, en una oportunidad se presentó el cura en la casa para advertirle que ahora que estaba libre no hiciera "macanas", en alusión a un posible atentado, agresión o denuncia contra los represores.



Velasco explicó que von Wernich le dio una tarjeta para que fuera a ver a una prima suya que podía tramitarle un pasaporte y que tras hacerlo asi, marchó a Perú y luego a España, donde reside actualmente.



Durante el relato de Velasco, Von Wernich tomó apuntes en un cuaderno y no miró al testigo, que se quebró de emoción en varios tramos al recordar a sus compañeros de cautiverio y el nacimiento de la hija de uno de ellos en prisión.

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