Von Wernich le pedía a detenidos que colaboraran con los militares

Política

Télam
Por Télam

  • Los siete testigos que desfilaron ayer por el Tribunal platense afirmaron que Von Wernich trataba de convencerlos de colaborar con los militares.
  • "Esto se acabó, ya te vas y tenés que olvidar lo que pasó acá y no hablar con nadie", testimonió una mujer que recibió el consejo del ex capellán antes de salir del cautiverio.

Ex detenidos durante la última dictadura militar acusaron al ex capellán de la Policía Bonaerense, Chistian Von Wernich, de intentar convencerlos para que colaboraran con sus captores y de persuadirlos para que no contaran lo que habían sufrido en cautiverio cuando recuperaran la libertad.


 


Se trata de ex detenidos que declararon ayer ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata y que estuvieron secuestrados y fueron torturados en la Brigada de Investigaciones de La Plata y en la comisaría quinta de esta capital, donde en varias oportunidades fueron visitados por el sacerdote.

María Cristina Bustamante relató que conoció al ex capellán mientras estuvo detenida en la comisaría quinta de La Plata, el mismo día en el que recuperó la libertad tras estar más de siete meses detenida.

La testigo describió al Tribunal que ese día fue llevada por los guardiacárceles desde la celda hacia un despacho y que uno de ellos le dijo "tenés que sacarte la venda de los ojos porque al cura no le gusta verte con esto", en referencia al denominado "tabique" con el que mantenían a los cautivos.

"Cuando me saqué la venda, detrás del escritorio había un hombre con camisa celeste y cuello sacerdotal que me hizo varias preguntas entre ellas sobre mi religión", explicó.

Agregó que el ex capellán le dijo "esto se acabó, ya te vas y tenés que olvidar lo que pasó acá y no hablar con nadie" y que además le recomendó que si quería ayudar a los más humildes "que vaya a Cáritas".

Bustamante, quien aseguró que no militaba en ningún partido y que habría sido detenida por error, precisó que cuando le dijo a Von Wernich por qué le había pasado todo esto, el cura le contestó que "los caminos de Dios son difíciles de entender".

En la misma dependencia el sacerdote fue reconocido también por Analía Maffeo, una militante de la juventud peronista que fue secuestrada el 6 de julio de 1977 de un departamento de la ciudad de La Plata.

La
mujer relató que mientras estaba en una pequeña celda de la comisaría quinta junto a otras cinco detenidas, se acercó un sacerdote y que cuando ella le comentó su apellido el cura le dijo "sacate la venda porque conozco a tu padre".

Agregó que cuando una de las detenidas le preguntó si iban a ser liberadas, Von Wernich le contestó "hoy estamos, mañana no estamos" y que en la segunda oportunidad que la visitó le pidió una Biblia para leer y les dijo "para qué quieren una Biblia si ustedes son comunistas".

Maffeo describió que en realidad el sacerdote la confundió con la hija de un primo de su padre que era de la localidad de Los Toldos y que hacía cursos con Von Wernich mientras el cura estaba en la diócesis de 9 de Julio.

En tanto, Carlos Zaidman, José María Llantada y Eduardo Kirilovsky, militantes políticos también secuestrados durante la última dictadura militar, también recibieron las visitas de Von Wernich mientras estuvieron detenidos ilegalmente.

Zaidman, militante del Partido Comunista Revolucionario fue secuestrado de la casa paterna en La Plata a principios de julio de 1977 y relató que en dos oportunidades, estando con los ojos vendados, "escuchó" al sacerdote imputado intentar convencer a los detenidos para que colaboren con los represores.

"Escuchábamos a los guardias decir ‘ahora va a venir a hablar con ustedes un padre'. A mí me llamaba la atención que hubiera un sacerdote allí, con esas condiciones de vida infrahumanas, con gente torturada", relató Zaidman.

El sobreviviente remarcó que los guardias "le rendían pleitesía" a Von Wernich, "era como un superior de ellos. Lo escuché dos veces y otras veces, escuchaban que los guardias decían ahí viene el cura'".

"El cura se quedaba solo frente a nosotros, conocía el lugar, tenía dominio del lugar",
insistió. Zaidman recordó que "escuché al sacerdote decirle a un matrimonio que estaba detenido que colaboraran, que si lo hacían les iba a ir mejor"."

"Les decían piensen en los chicos', en alusión a los hijos de la pareja y les decía ïsi ustedes quieren salir de acá, colaboren'", sostuvo.

Por su parte, José María Llantada, relató que el sacerdote iba al calabozo y "nos hablaba de temas generales. Nosotros le dimos un teléfono para que llamara a un familiar y le dijera que estábamos bien, pero no lo hizo".

"No me olvido más: nos preguntaba (el cura) si habíamos aprendido la lección'", relató el sobreviviente.

Llantada fue secuestrado el 1 de julio de 1977, por un grupo armado que ingresó a su departamento en la ciudad de La Plata, lugar que posteriormente fue saqueado.

"El sacerdote vino y se presentó, nos dijo el nombre. No lo vi porque estaba vendado, incluso nos dijo que nos sacáramos la venda, pero yo no sabía si él (por von Wernich) era milico, lo que menos iba a pensar es que hubiera un sacerdote ahí", remarcó.

El sobreviviente precisó que el sacerdote "charlaba con nosotros temas generales, cómo nos sentíamos, etc. nosotros le dimos el teléfono del papá de Kirilovsky (otro detenido) para que llamara y le dijera que estábamos bien, pero nunca llamó".

"La segunda vez, lo vi a través de una mirilla, estaba con ropa de civil y charlaba con la gente de ahí (los captores). Se movía con libertad", precisó.

Eduardo Kirilovsky, que compartió el cautiverio con Llantada, ratificó que Von Wernich los visitó en al menos cuatro oportunidades y que siempre les insistía en "si habíamos aprendido la lección y si sabíamos lo que teníamos hacer cuando saliéramos".

El ex detenido dijo que en una oportunidad le requirió al sacerdote por las torturas que había sufrido "pero no me respondió nada" y aseguró que los guardiacárceles "lo trataban con mucho respeto, como si fuera un superior".

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