Abrieron un restaurante vegano en Ramos Mejía post pandemia y lo tuvieron que cerrar por la crisis de consumo

Sociedad

Durante casi cinco años fue el punto de reunión para cafecitos, ferias, talleres y eventos, pero la crisis le exprimió hasta el último gramo de buena vibra.

Durante casi cinco años El Patio fue el punto de encuentro para un público muy específico en Ramos Mejía, el vegano, pero esta semana sus encargadas anunciaron el cierre definitivo del local sobre Belívar al 700, y en las redes sociales los comentarios apuntaron directo a la crisis de consumo como causante del adiós.

"Nos despedimos de El Patio con muchísimo orgullo por todo lo que vivimos durante estos años. Gracias a cada persona que pasó por nuestras mesas, que vino a compartir una comida, a festejar, a charlar, a reírse y a disfrutar un ratito de este lugar. Ustedes fueron una parte enorme de esta historia", escribieron en Instagram desde el local.

La cara visible de El Patio es Georgina, que protagonizó un video anterior en el que anunciaba los horarios actuales del negocio de Ramos Mejía, modificados en parte para acomodarse a una estructura enclenque.

En el anuncio de esta semana faltó la voz humana, pero aparecieron los saludos a Georgina y su equipo, identificadas como "Titi" y "Aby", además de los agradecimientos por el espacio dado a la sensible comunidad vegana en Ramos Mejía.

"La cantidad de cosas que viví y charlé en el patio, me rompe el alma que se vayan. Gracias por tanto, eran de mis lugares veganos favoritos, he llevado muchas amistades y todos amaron la comida, la buena onda, el ambiente. Se los va a extrañar", comentó alguien cariñosamente, mientras que otra persona fue directo al hueso con un "¿Le agradecemos al gobierno?".

"Más bien a las/los 'ex-vegans', así como a las personas que le tienen miedo a la palabra 'vegan' y parecen tenerle alergia a lugares como este", contestó alguien, mientras seguían apareciendo los agradecimientos y las muestras de cariño.

"Los locales veganos están cerrando (o tirándose para atrás) desde antes de Milei. Me parece que decir que es culpa del gobierno (y dejarlo ahí) le quita la responsabilidad a la gente del papel que juega al elegir no ser vegan (o 'dejar de serlo'). Cada día somos menos, con o sin plata, o sea que la clientela para el lugar vegan cae por ambos motivos. Si fuera sólo culpa del gobierno, no remontarían los emprendimientos que eligen poner la explotación animal nuevamente en el menú", analizó otra persona.

Como sea, El Patio cierra a fin de mes después de haber sido refugio de cafeteros con consciencia de especie.

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