Alerta rojo por la llegada de un río atmosférico categoría 4: cuándo son las lluvias de 150 milímetros

Sociedad

El fenómeno extremo, con lluvias fuertes, amenaza con inundar una región clave. El Servicio Meteorológico Nacional ya activó un alerta rojo.

Una inmensa y silenciosa masa de vapor viaja a miles de metros de altura sobre el océano Pacífico, cargando una cantidad de agua de lluvias equivalente al caudal de los ríos más grandes del planeta. Esta verdadera "autopista húmeda" en el cielo avanzó de forma implacable en las últimas horas y comenzó a colisionar de lleno contra la superficie terrestre.

El fenómeno, de escala extrema, ya se encuentra afectando con fuerza al centro-sur de Chile y, del lado argentino, a toda la zona cordillera del norte de la Patagonia, donde alimentará un prolongado y peligroso episodio de lluvias persistentes que podría dejar acumulados superiores a los 150 milímetros, de acuerdo con el informe del sitio Meteored.

Ante la magnitud del evento, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas de distintos niveles de gravedad para las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut. La máxima preocupación está puesta en la madrugada de este miércoles, período para el cual rige un estricto alerta rojo en las zonas cordilleranas del sur neuquino y del territorio chubutense, donde se prevé el impacto más severo de este fenómeno meteorológico.

Alerta rojo por la llegada de un río atmosférico categoría 4: cuándo llegan las lluvias de 150 milímetros

Alerta rojo por la llegada de un río atmosférico categoría 4: cuándo llegan las lluvias de 150 milímetros

¿Qué es un río atmosférico y por qué es tan peligroso?

Los ríos atmosféricos son corredores estrechos de la atmósfera que transportan enormes cantidades de vapor de agua desde las regiones tropicales y subtropicales hacia latitudes medias.

Cuando este flujo húmedo y continuo proveniente del océano Pacífico impacta de frente contra la inmensa pared de la cordillera de los Andes, el aire se ve obligado a ascender de forma abrupta. Al subir, se enfría rápidamente y el vapor se condensa por completo, favoreciendo temporales de lluvias persistentes que pueden extenderse durante varias jornadas consecutivas.

Aunque estos corredores son habituales sobre el Pacífico sur, la escala actual es lo que enciende las alarmas: la categoría 4 (dentro de una escala de 5 niveles) corresponde a eventos con una capacidad muy elevada para producir impactos importantes, especialmente en regiones montañosas.

Alerta rojo: clases suspendidas y picos de lluvias de 150 mm

El episodio recién comienza, pero sus efectos ya se hacen sentir en el día a día de las comunidades locales. Estaciones meteorológicas ubicadas en la cordillera del oeste de Neuquén, Río Negro y Chubut ya registraron entre 20 y 50 milímetros de agua caída. Como consecuencia directa de estas condiciones extremas, las clases ya fueron preventivamente suspendidas en localidades como Villa Traful y Villa La Angostura.

Según el reporte oficial del SMN, el panorama para las próximas horas se divide en tres franjas de riesgo:

  • Zona de Alerta Rojo (Sur de Neuquén y Chubut): Será afectada por lluvias fuertes y persistentes, con valores acumulados de entre 60 y 100 mm, pudiendo alcanzar los 150 mm de forma localizada. En las zonas de mayor altura, la precipitación se presentará como nieve o una mezcla de lluvia y nieve (precipitación mixta).

  • Zona de Alerta Naranja (Oeste y sur de Neuquén, centro/oeste de Río Negro y noroeste de Chubut): Se esperan precipitaciones acumuladas de entre 30 y 60 mm, con posibilidad de superar esos valores de forma puntual y registrar nevadas en los sectores más elevados.

  • Zona de Alerta Amarillo (Hacia el este de la cordillera): Lluvias con acumulados estimados de entre 10 y 30 mm, también con probabilidad de aguanieve en las zonas altas.

El peligro de la persistencia

Los modelos meteorológicos coinciden en que el corredor de humedad continuará alimentando las precipitaciones al menos hasta la noche del miércoles, por lo que los acumulados seguirán aumentando de forma constante.

Más allá de la cantidad de agua, lo que verdaderamente preocupa a los comités de emergencia es la persistencia del fenómeno. Con suelos saturados que seguirán recibiendo agua durante casi dos días consecutivos, aumenta de forma drástica el riesgo de crecidas rápidas de arroyos, desbordes de ríos de montaña, anegamientos urbanos y serias complicaciones en las rutas cordilleranas, especialmente durante la madrugada y la mañana del miércoles, cuando el río atmosférico descargue su mayor intensidad.

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