Amistad con derecho a roce, una moda que crece entre los jóvenes

Sociedad

* Son hombres y mujeres jóvenes que en determinadas situaciones tienen relaciones sexuales con sus amigos.
* Experiencias que por lo general se repiten hasta que uno de los dos formaliza una relación con otra persona.
* Algunos de estos "amigos con roce" comparten sus beneficios en minutouno.com.

Si existe o no la amistad entre el hombre y la mujer para algunos es uno de los interrogantes más grandes que aún aguarda por una respuesta que permita ponerle fin a esa polémica. Para otros, es una discusión bizantina sin ninguna importancia. Sin embargo, la amistad con derecho a roce o con beneficios es una práctica que en los últimos tiempos comenzó a plasmarse entre los jóvenes que, cada tanto, de día se cuentan sus cosas y de noche comparten la cama.

Son jóvenes y no tanto que pueden estar o no en pareja y conocen personas del sexo opuesto con quien comienzan una relación de amistad –en muchos casos comparten ciertas intimidades- pero en algún momento ese afecto se traslada a la cama sin ningún tipo de compromiso y con la única premisa de pasar un momento agradable con una persona querida.


 


De compartir un café a mezclarse entre las sábanas




"Cuando con mis amigas chateamos nos desinhibimos y siempre alguno de los dos insinúa algo y terminamos teniendo sexo", afirmó Juan que está de en pareja hace un año y medio y sin embargo tienen varias amigas con beneficios.


   



Hace dos años, Daniel (28) –que no estaba en pareja- conoció en un canto-bar a Marcela (34) que por aquel entonces estaba pasando por una crisis con su novio. Esa primer noche pegaron buena onda, intercambiaron los teléfonos y se volvieron a ver un par de veces como amigos.

“La verdad que nos llevábamos muy bien. Yo sabía los problemas con su pareja y ella sabía de mis conflictos amorosos ya que siempre lo conversábamos porque nos hacía muy bien a los dos. Hasta que un día se dio e hicimos el amor y la pasé espectacular”, comentó orgulloso Daniel, que agregó que su amiga estaba “muy buena”.
 
Daniel y Marcela tenían relaciones una vez por semana –por lo general en la casa de ella o en un hotel alojamiento- hasta que ella logró estabilizar su relación con su novio, aunque no dejaron de conservar la amistad.  “Al poco tiempo que dejamos de tener sexo me presentó al novio y me invitaron a su cumpleaños y yo fui con la chica con la que salía”, dijo Daniel, y aclaró que actualmente se hablan por teléfono para saber cómo está el otro.

Lorena (25) conoció hace dos veranos en Villa Gesell a Mauro (27) dentro de un grupo de amigos de su hermano mayor. Desde ese momento comenzaron a compartir salidas en conjunto y de vez en cuando se encontraban a solas para charlar sobre la facultad o el trabajo, y la intimidad no estaba ajena a esos encuentros.

“Hablábamos de todo e incluso él me contaba cosas muy fuertes como la enfermedad de su abuela y yo también me brindaba y le confesaba sobre un flaco que me gustaba y no me daba bola”, expresó Lorena.

Sin embargo, una noche fueron al cine y sin decirle nada el le dio un beso en los labios y comenzaron a besarse y esa noche terminaron haciendo el amor. “La verdad que la pasamos muy bien. No pensaba que se iba a dar esa situación pero evidentemente a los dos nos encantó avanzar un poco en nuestra relación”, rememoró Lorena, y agregó que ese tipo de encuentros lo repitieron “unas tres o cuatro veces” más hasta que ella se dio cuenta que lo mejor no era mezclar y confundir las cosas.


 



   "Le confesaba sobre un flsco que me gustaba y no me dabe bola y él también pero terminamos tres o cuatro veces en la cama", expresó Lorena que vivió la experiencia de tener un amigo con derecho a roce.


 


Una de las personas que experimenta a diario el hecho de tener amigas y acostarse con ellas es Juan (30), que pese a ello está en pareja desde hace un año y medio. “En general son chicas que conozco en reuniones o bares y con muchas de ellas nos contamos cosas íntimas cuando nos vemos. Pero cuando chateamos por el MSN es como que nos desinhibimos y algunos de los dos insinúa algo y cuando pinta tenemos sexo”, dijo Juan.

¿Sirven ese tipo de relaciones?

Como estos jóvenes, muchos otros tienen este tipo de relaciones con sus amistades y el límite pareciera ser –al menos en algunos casos- cuando uno de los miembros de la pareja conoce a alguien para entablar un noviazgo que en el contrato no permite este tipo de aventuras.

Para Daniel la experiencia que vivió con Marcela y con otras chicas con las que pasó del café a la cama es importante porque consideró que este tipo de vínculos lo ayudó mucho a encontrar a su verdadero amor y al tipo de mujer que quiere tener a su lado.


 



La verdad que nos llevábamos muy bien y ella me contaba de sus problemas con el novio. Hasta que un día se dio e hicimos el amor y la pasé espectacular", dijo Daniel en relación a su historia con su ¿amiga? Marcela.


    


Con el tiempo Lorena se dio cuenta que este tipo de vivencias no la conenció. “Este tipo de relaciones de los amigos con cama adentro tiene mucho de histeria y es una forma de camuflar que uno está enamorado y el otro no, pero no se la quiere perder”.

 Juan, cuyas algunas de sus amigas tienen novio y otras no,  no coincide con Lorena y valora mucho este tipo de vivencias. “A mi hoy por hoy me parece natural y divertido porque cada vez creo menos en la fidelidad y pienso que lo que me pasa es algo común”, concluyó.

Dejá tu comentario