¿Cómo se diagnostica una muerte sin cometer "errores"?
- Un hombre y una beba que fueron dados por muertos y después se descubrió que vivían reavivaron uno de los temores más antiguos de la humanidad. el ser enterrados vivos.
- Aquí, un especialista explica cómo debería diagnosticarse la muerte para que no se den estas macabras equivocaciones.
Ayer se dieron dos casos insólitos en los que personas que estaban vivas fueron dadas por muertas: una beba que nació con seis meses de gestación y estuvo en la morgue durante tres horas hasta que la escucharon llorar y un hombre que sufría una enfermedad terminal, que estaba siendo trasladado a la sala velatoria cuando el camillero descubrió que estaba con vida.
Si bien estas situaciones no son frecuentes, generan dudas acerca de cómo se comprueba la muerte y temores en relación a que una persona sea inhumada estando viva.
Para aclarar estas cuestiones, minutouno.com conversó con el perito y psiquiatra forense Miguel Ángel Maldonado, doctor en medicina y ex profesor titular de medicina legal de la Universidad de La Plata.
“Ahora, por un tema de economía de tiempo y de experiencia de los profesionales, lo que realmente se hace en la práctica para diagnosticar una muerte es comprobar la detención de los latidos cardíacos, la detención de la respiración y la falta de reflejos pupilares –dice Maldonado-. Al no comprobar la falta de actividad eléctrica, puede darse un diagnóstico falso de muerte, aunque no es muy frecuente que esto suceda”.
Para prevenir estas situaciones, dice el perito, es que legalmente es obligatorio velar a las personas por lo menos 12 horas: “Esto es así porque, sobre todo en la antigüedad, cuando los métodos de diagnóstico de muerte eran más imperfectos, eran inhumados individuos que estaban con vida –explica el especialista-. Esto suele ocurrir en casos de epilepsia o catalepsia, un primo cercano de la epilepsia que produce una suerte de minimización de las funciones vitales que pueden confundir a un observador no demasiado avezado, aunque no es para nada frecuente”.
Las dos personas que recibieron un diagnóstico falso de muerte finalmente fallecieron: la beba, bautizada Brisa Milagros, murió ayer a la tarde en el hospital Sofía Terrero de Santamarina, en Monte Grande, y Juan Schandor, de 71 años, falleció ayer a la mañana.
“Ahora van a tener que hacerle una buena comprobación con electroencefalograma y electrocardiograma -dice Maldonado, en relación al paciente-. No vaya a ser que vuelvan a dar un diagnóstico erróneo”.






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