La policía determinó que el padre Luis Cortez, de 75 años, fue atacado en su casa, a la que prendieron fuego para que pareciera un accidente. El autor del crimen buscaba borrar las pruebas. En un principio se había pensado que había fallecido por inhalación de monóxido de carbono.
Sin embargo, según publica este lunes el diario Día a Día de Córdoba, el fiscal Emilio Drazile, a cargo de la investigación, convocó a la División Homicidios de la Policía para analizar el interior de esta casa: las pesquisas determinaron que el cura fue asesinado en su domicilio, y el autor del crimen prendió fuego para borrar las pruebas.
Cortez fue descubierto por un grupo de feligreses que acudió a su domicilio alarmados porque el cura no había concurrido a oficiar la misa de las 18, como era habitual los días sábado, y al llegar se dieron con que del inmueble salía humo, por lo que rápidamente alertaron a Bomberos.
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"El padre estaba en el piso y con elementos alrededor que hacían suponer que estuvo atado, aunque ya estaban quemados. Desde el principio había cosas que generaban dudas, sobre todo la puerta que se encontraba abierta, considerando que el padre Luis era muy precavido en ese sentido", explicó Drazile al sitio Resumen de la Región.
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