Crisis de consumo: después de casi 10 años tuvieron que cerrar su café especializado en cannoli
Los hermanos Eric y Mónica Jakubavicius le dijeron adiós a su Café Vespress, que funcionó hasta hace poco en Villa Ortúzar. Ya está todo vendido.
Los hermanos Eric y Mónica Jakubavicius apostaron en 2017 por su Café Vespress, una tienda especializada en cannoli sicilianos con el glamour del Mediterráneo europeo, del cine y el automovilismo. La iniciativa encontró su público y se convirtieron en una joyita de Villa Ortúzar, pero tener una clientela local y eventos no los libró de la crisis de consumo.
Mónica, la pastelera creadora de los manjares crocantes, había planteado una carta con sfogliatella y cannoli rellenos clásicos y de moda, como la crema de pistacho, que se podían disfrutar con un espresso en la vereda de Donado al 1700. Pero hoy no queda ni una miga de esa oferta.
Pero la crisis de consumo llegó a todos los barrios porteños, y en septiembre se convirtieron en las víctimas más recientes de la epidemia de cierres en gastronomía.
De hecho, las publicaciones disponibles en sus redes sociales ni siquiera dan cuenta del cierre. Simplemente la cuenta de Instagram quedó abandonada como la taza del último café en la mesa de un bar, esa que deja una marca redonda, amarga y oscura en el mantel.
Por ahora, la Vespress figura en Instagram como disponible sólo para eventos y pedidos, aunque una casa de remates en gastronomía publicó que el martes de esta semana se subastarían los equipos, muebles y otros enseres que supo tener el local de Villa Ortúzar.
Si la motoneta de los cannoli sigue en funcionamiento, no es en Donado.
Mientras tanto, el rubro de la gastronomía es uno de los que más sintió, y siente, la crisis de consumo, no sólo por el aumento de los costos de producción y de los alquileres comerciales sino también por la baja en las ventas.
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