Ramos Mejía: ambientaron un restó al estilo American Diner y cerró por la crisis de consumo

Sociedad

La originalidad ya no es tan rentable en tiempos en los que comer afuera es una apuesta fuerte para el presupuesto hoganreño. Por eso queda menos público.

Era una buena idea, original y simpática, cool y algo excéntrica, pero ser el único un American Diner en el medio de Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires, no alcanzó para capear la crisis de consumo que tiene en jaque a la gastronomía local. Por eso cerró Rocky Point, y ahora sus dueños se preparan para mandar a remate el mobiliario del local.

La subasta de vajilla, enseres, mobiliario y demases fue pautada para el 16 de septiembre a las 15hs., informaron desde la casa de remates de gastronomía a cargo de la operación.

La convoctatoria para la subasta salió publicada esta semana, sobre el "imponente" local de gastronomía ya instalado, y en seguida los seguidores descifraron qué bar de Ramos Mejía había bajado persiana este mes.

Hasta el lunes 14 de septiembre es posible volver a recorrer por última vez el local de Avenida de Mayo 323, en Ramos Mejía, donde hasta hace poco funcionó el bar y restaurante temático que supo recibir a su clientela con una estatua del Hombre Araña en la puerta.

La novedad del cierre habría pasado desapercibida si fuese por las redes sociales de la marca, donde todavía se ofrecen los especiales de la casa, como la hamburguesa B B King -en honor al Rey del Blues- o la pasta con albóndigas que fue bautizada en honor al genial músico de R&B Fats Domino.

Con decoración de los ochentas y noventas -posters de Rocky mediante- y la vibra de un American Diner vintage, Rocky Point se había convertido en un clásico para los amantes del rock & roll, pero en tiempos de billeteras a resguardo no hubo fuente de soda que tentara a la clientela.

Lo que sucede es que el local de Ramos Mejía tiene una superficie de 145m2 que había que llenar cada noche, y una amplia carta con hamburguesas, pastas, pizza al estilo Nueva York (de 50 centímetros de diámetro), todo tipo de street food, cerveza artesanal, y más.

En lo que va del año cerraron restaurantes, bares, pizzerías, cafés de especialidad y cervecerías de todo tipo, desde las que tenían décadas de trabajo hasta las que habían apostado por la reactivación de la economía sólo para chocar de frente con la recesión y la crisis de consumo.

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