Crisis económica: entró en concurso la fábrica textil que produce para Nike y Adidas en el país
Con una deuda de más de $12 millones y su capacidad productiva al 30%, la firma no pudo sostener su actividad ni siquiera con la mitad de su personal en acción.
La Justicia bonaerense declaró esta semana el concurso preventivo de quiebra para la compañía Textil Amesud, en el partido bonaerense de San Martín, que produce indumentaria para las marcas Adidas y Nike en el país, con la esperanza de poder reestructurar una deuda total de $12.156 millones.
La crisis económica es tal que las ventas de Amesud cayeron un 70%, lo que atacó de lleno a la liquidez de la compañía y convirtió la gestión de la empresa en algo "insostenible", como explicó el director Yeal Kim al diario La Nación.
El escenario actual de Textil Amesud es lúgubre: la fábrica está al 30% de su capacidad productiva por lo que el personal fue reducido a la mitad entre 2024 y 2026, lo que significa que hoy tiene 176 empleados y una deuda de $372 millones en pasivos laborales.
"Es inviable una empresa que pueda trabajar con menos del 30% de su capacidad", señaló Kim, cuya compañía entró en concurso preventivo de quiebra por primera vez en 1999 y logró superar la prueba en 2013.
Trece años después Yeal Kim y el resto del directorio de la compañía pidieron un nuevo concurso, ahora ante el Juzgado Comercial 22, a cargo de Guillermo Pesares, que caratuló la causa como "Gran Concurso".
Otros números que dan cuenta de la crisis económica son los $1.122 millones que corresponden a obligaciones contraídas con el Banco Provincia y el Banco Nación, y los $8.176 millones en deudas comerciales.
A ello se suman $1.951 millones en obligaciones fiscales y previsionales que le valieron intimaciones de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Ahora, Textil Amesud tiene hasta el 8 de septiembre para que sus acreedores presenten sus pedidos de verificación, y después hasta el 19 de julio de 2027 para negociar un acuerdo de manera exclusiva.
Mientras tanto, la justicia decretó la inhibición general de bienes de la compañía y le prohibió al presidente de la firma salir del país por más de 40 días sin autorización judicial.
El comité de control de acreedores quedó conformado por gente de la ARCA, la Municipalidad de General San Martín y la firma Tipoiti para fiscalizar la evolución de la empresa en este período.
La industria textil nacional fue una de las más golpeadas por la gestión libertaria, que permitió la "apertura indiscriminada de importaciones", según explicaron desde la compañía afectada.
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