De jugar al Just Dance en una Wii a ser campeón mundial: la historia del argentino que hizo historia
Franco Vitali tiene 25 años, es licenciado en Biotecnología y convirtió una pasión que nació de chico en un título mundial en Kazajistán.
De jugar al Just Dance en una Wii a ser campeón mundial: la historia del argentino que hizo historia
Franco Vitali tiene 25 años, es licenciado en Biotecnología por la Universidad Nacional de Hurlingham y durante años combinó su formación académica con una pasión que comenzó cuando era apenas un niño: jugar al Just Dance.
Lo que empezó como un hobby en la casa de un primo, con una consola Wii, terminó llevándolo hasta Kazajistán, donde se consagró campeón mundial de Phygital Dancing en los Games of the Future 2026. Vitali venció 2-1 a la francesa Lina en la final y se quedó con el primer puesto entre 16 competidores.
“Este es el torneo más importante de mi vida y depende qué siga después, creo que es el torneo más grande en el que habré estado”, contó en diálogo con TN.
De hobby a entrenamiento profesional
El vínculo de Vitali con el videojuego comenzó a los nueve años. Desde entonces, pasó horas mirando videos de las diferentes coreografías, aprendiendo movimientos y hasta datos poco conocidos sobre el juego.
“Siempre fui como un ñoño del Just Dance”, bromeó. Para él, durante mucho tiempo fue simplemente una forma de entretenimiento: “Siempre fue un hobby o algo que hago como forma de ocio, como el fútbol para algunas personas. Es mi salida, mi cable a tierra”.
Sin embargo, la posibilidad de competir a nivel internacional hizo que esa pasión se transformara en una verdadera disciplina. Su primera experiencia en los Games of the Future fue en 2025, en Emiratos Árabes Unidos, donde también logró clasificar, aunque terminó eliminado por un amigo argentino que posteriormente alcanzó el tercer puesto.
“Ahí me quedé con las ganas de clasificar de nuevo y él me dijo ‘Andá vos a la de 2026 para ganar’ y pasó. Gané”, recordó.
Cuando recibió la invitación para regresar al certamen, Vitali comenzó una preparación mucho más exigente. Una amiga le prestó durante seis meses la consola que utilizaría en la competencia y, una vez conocida la lista de canciones, empezó a entrenar específicamente para el torneo.
Durante las últimas semanas llegó a practicar tres o cuatro horas por día. Repetía cada mapa dos o tres veces sin reiniciarlo, para acostumbrarse a las condiciones reales de una competencia.
Diez canciones con puntaje máximo
El entrenamiento dio sus frutos. Vitali consiguió alcanzar el puntaje máximo en 10 de las 13 canciones que disputó durante el torneo y obtuvo resultados destacados en las tres restantes.
“Siempre priorizando el baile, pero también intenté hacer el mismo puntaje moviendo el cuerpo como si fuera una situación real”, explicó.
El argentino no solo tuvo que enfrentarse a otros jugadores, sino también a algunos de sus propios ídolos. En el certamen participaron campeones mundiales de Just Dance a los que Vitali seguía desde hacía años.
“No solo hubo gente que sabía del juego, sino campeones mundiales. Estuve con ídolos para mí de toda la vida. Haber ganado fue un montón”, expresó.
Ahora, uno de sus sueños es poder participar en la creación de una coreografía oficial para el videojuego junto a Ubisoft y los desarrolladores de Just Dance, algo que algunos campeones de ediciones anteriores tuvieron la posibilidad de hacer.
Científico, docente y campeón mundial
La historia de Vitali también tiene una particularidad: mientras se prepara para competir en Just Dance, desarrolla una carrera profesional vinculada a la ciencia.
Actualmente estudia un doctorado en Ciencias Biológicas en el Instituto de Genética del INTA y además trabaja como docente de una de las primeras materias de la carrera. Tras su consagración internacional, todavía no tuvo el reencuentro con sus alumnos, aunque imagina que será una situación particular.
“Estoy seguro de que va a ser una situación muy graciosa e inédita porque alguno habrá visto las noticias”, comentó.
Su triunfo también tuvo una recompensa económica. Vitali recibió US$20.000 por quedarse con el primer puesto, aunque el premio lo llevó a hacer una comparación con su otra profesión. “Aunque sea eso, es el equivalente a un año de beca doctoral de CONICET”, señaló.
El agradecimiento después de cumplir su sueño
Tras la consagración, el argentino destacó especialmente a las personas que lo acompañaron durante todo el proceso.
“Agradezco a todos mis amigos, esto no sería posible sin todos mis compañeros de Just Dance. Quiero agradecerle a DEVA (Asociación de Deportes Electrónicos y Videojuegos de Argentina) y a mis contrincantes con los que nos ayudamos mutuamente”, sostuvo.
También tuvo palabras para su familia, que lo acompañó durante años de entrenamientos y competencias.
Después de comenzar a jugar en una Wii cuando tenía nueve años, entrenar durante horas y enfrentarse a algunos de los mejores jugadores del mundo, Vitali finalmente alcanzó el objetivo que perseguía desde hacía tiempo.
“Estoy re satisfecho, cumplí mi sueño”, resumió el campeón mundial argentino.
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