De Pumper Nic a The Embers: los restaurantes de nuestra infancia
Los que superan los treinta recuerdan, seguramente, el primer "fast food" que llegó con su hipopótamo verde.
¿Se acuerdan de los tachos de basura de Pumper Nic que nos invitaban a tirar los desperdicios, justamente, a través la boca de Nic, el paquidermo verde, amigable y sonriente, que nos miraba con su bocaza abierta y siempre dispuesto a tragar, tragar y seguir tragando?
Bueno, cuando en Costa Salguero cerró el último local de lo que fue la primera cadena de restaurantes de comidas rápidas del país, algo de todos nosotros también murió en ese momento, según una nota de la última edición de la revista Brando.
"Atrás habían quedado las épocas gloriosas de Pumper, que tuvo hasta 70 sucursales, llegó a facturar 60 millones de dólares por año y nos hizo familiarizar con esas raras palabras nuevas como frenys (papas fritas), chiknic (hamburguesa de pollo) y mobur (hamburguesa con huevo). Eran, además, particularmente queribles las empleadas que vestían estética americana ochentosa, al estilo cow boy, que tenían un micrófono al lado de la caja y pedían con voz de azafatas/locutoras de radio: 'Coca Pumper junior, Frenys, Luna llena'".
Otro restaurante americano que marcó los '80 fue The Embers, completa la nota. Esta cadena instaló varias sucursales en la Capital Federal y la zona Norte de la cual sólo subsiste una en San Isidro. "Igual, sus gloriosos aros de cebolla aún valen una visita al único sobreviviente, allá por Libertador al 14.600", apunta el mensuario.
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