De testigo clave a acusado: el giro inesperado de un caso policial en Morón
Colaboró con la detención de un motochorro tras una salidera bancaria, pero las cámaras revelaron que ocultó el dinero robado y lo usó para una compra millonaria
Lo que comenzó como una escena digna de un reconocimiento ciudadano terminó convirtiéndose en una causa judicial que sorprendió incluso a los investigadores. En Morón, un hombre que había sido considerado un testigo fundamental para esclarecer una salidera bancaria pasó en cuestión de horas de colaborar con la Policía a quedar imputado por encubrimiento y falso testimonio.
El motivo: se quedó con el botín de 30 millones de pesos que los ladrones habían descartado durante la fuga y utilizó parte de ese dinero para comprarse una camioneta. El episodio ocurrió el pasado 30 de diciembre por la mañana, en la zona de la avenida Hipólito Yrigoyen y Alcalde González Barboza.
Allí, un empresario industrial que circulaba en su Volkswagen Amarok fue sorprendido por dos delincuentes que lo abordaron mientras esperaba el semáforo, minutos después de haber salido de una entidad financiera. Uno de los asaltantes lo amenazó con un arma de fuego y su cómplice rompió una ventanilla para apoderarse de una bolsa con una suma cercana a los 30 millones de pesos.
Lejos de resignarse, la víctima decidió perseguir a los motochorros. La persecución terminó en la esquina de Valle y Ortiz de Rosas, donde el empresario embistió la moto de los delincuentes, provocando que uno de ellos huyera a pie con el dinero. En ese contexto apareció Martín Emilio Ocampo, un hombre de 38 años que presenció la secuencia y alertó a una patrulla de la Policía bonaerense.
Incluso acompañó a los efectivos hasta la zona de Rivas y Belgrano, donde lograron detener a uno de los sospechosos, un delincuente con antecedentes penales. Sin embargo, el detenido no tenía ni el casco ni el dinero al momento de su aprehensión.
La historia dio un giro al día siguiente, cuando el fiscal Claudio Oviedo, titular de la UFI N°5 de Morón, ordenó analizar las cámaras de seguridad del área. Las imágenes mostraron que, tras la detención del motochorro, Ocampo regresó al lugar del asalto, encontró la bolsa con el dinero y el casco, y los ocultó detrás de una medianera. Ese dato nunca fue mencionado en su declaración judicial.
La investigación avanzó rápidamente y permitió reconstruir los movimientos posteriores del testigo. Los investigadores detectaron que, con parte del botín, Ocampo compró una camioneta Honda HR-V blanca valuada en 17 millones de pesos. El vehículo fue secuestrado por orden judicial y el hombre quedó imputado por encubrimiento y falso testimonio. Si bien permanece en libertad debido a que los delitos son excarcelables, su situación procesal quedó seriamente comprometida.
Ahora, la Justicia evalúa los próximos pasos: un eventual juicio oral, un debate abreviado o la posibilidad de otorgarle una probation con tareas comunitarias. Mientras tanto, el expediente principal sigue su curso bajo la carátula de robo agravado por el uso de arma de fuego. Uno de los asaltantes ya está identificado y detenido, mientras que el segundo continúa prófugo y es intensamente buscado por la Policía.
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