Declaró una de las víctimas del ataque a puñaladas en una escuela de danza en Palermo: "Solo quería que frene"
Comenzó el juicio al acusado por tentativa de homicidio y violencia de género en "El Club de Danza" perpetrado en 2020.
Julieta Antón y Sofía Bovino

El juicio contra el hombre de 36 años comenzó esta semana y el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°11 ya escuchó a siete testigos, entre los que se encuentran las dos víctimas del hecho.
En el debate, el Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal Nicolás Amelotti.
Sebastián Damián Villarreal, de 36 años, está acusado por el delito de tentativa de homicidio agravado por ser las víctimas mujeres y el hecho perpetrado por un hombre, mediando violencia de género.
En 2023, se había suspendido el proceso judicial en su contra por no estar en condiciones de afrontar el debate. Tras ser examinado nuevamente, se determinó que podía estar en juicio. Durante la primera audiencia, brindó una breve declaración indagatoria y solicitó no estar presente al momento de los testimonios.
"Él hacía hincapié en que me quería lastimar a mí"
Julieta Antón fue la primera en declarar ante los jueces Julio López Casariego, Julio Pablo Quiñones y Matías Buenaventura. Ante las preguntas del fiscal Amelotti y el auxiliar fiscal Luis Martínez, recordó que conoció a Villarreal durante la pandemia a través de una clase virtual que brindó.
Sumó luego que, a comienzos de noviembre, se otorgaron los permisos para brindar clases presenciales en los estudios, con un protocolo y un límite en la cantidad de asistentes.
En ese momento, ella asistía a dos locales distintos y él se anotó para ambos cursos. “Lo que me llamó la atención es que, al finalizar las clases, se quedaba hasta último momento, me ponía incómoda”, describió y agregó: “Me ponía nerviosa porque él me transmitía cierta ansiedad”.
En relación a los días previos a que sucedieran los hechos, mencionó que había recibido por Instagram un mensaje de Villarreal donde le contaba que había sido abusado y que ella, a pesar de no haber sabido qué responder, le escribió que lo podía ayudar como profesora de danza y que le parecía que bien que haya elegido distraerse y tomar clases. “Me respondió y sentí su enojo, su disconformidad porque no estaba de acuerdo con lo que le puse”, explicó.
El 10 de noviembre de 2020, Antón llegó unos minutos antes al estudio "El Club de Danza", ubicado sobre la avenida Federico Lacroze 2090, para prepararse.
Al dejar su bicicleta, observó que Villarreal la vio y entró al lugar. Al ingresar ella al local, fue hasta el baño, que estaba ubicado en un piso inferior.
“Cuando bajé, él intentó agarrarme para meterme al baño, grité pidiendo ayuda y corrí. Cuando me doy vuelta, lo veo sacando el cuchillo de su mochila”, explicó y agregó que llegó hasta la zona donde estaba la dueña del lugar, Sofía Bovino, que intentó cubrirla de las agresiones.
Marcó que no recordaba cuando comenzó a lastimarlas pero que si tenía memoria de que la gente presente en el estudio le decía que baje el cuchillo.
Como consecuencia del ataque, el hombre le causó a Antón heridas en la mano derecha, en el antebrazo izquierdo, en el cuero cabelludo y en la cara mientras que a Bovino la agredió en la mano y en el antebrazo.
“Él hacía hincapié en que me quería lastimar a mí. Lo único que recuerdo es que quería que frene”, describió la joven ante los magistrados.
Según varios testigos, la situación culminó cuando la policía -que había sido alertada de la situación- le disparó a Villarreal en un muslo mientras él apuntaba el cuchillo contra el cuerpo de las víctimas.
Antón mencionó que, tras el ataque, estuvo cuatro meses sin trabajar y que la recuperación le llevó alrededor de medio año, debido a que perdió movilidad en una mano. Describió que tuvo ataques de pánico y que le costó retomar ciertas actividades.
“Fue algo movilizarte no solo para mí sino para toda la comunidad de la danza. Jamás había pasado algo así en el ámbito. Hay profesoras que ni siquiera volvieron a dar clases por lo que pasó”, concluyó.
“Váyanse o las mato a las dos”
Sofía Bovino brindó luego su testimonio sobre lo ocurrido aquella jornada. Recordó que cerca de las 4 de la tarde, cuando se encontraba trabajando con la encargada, escuchó un grito “como de película” y luego vio a Julieta correr hacia ellas desde un pasillo. Detrás de ella, estaba Villarreal “con un cuchillo en alto”.
Describió que la joven se puso detrás suyo y que el hombre quería esquivarla para agredir a Julieta. “Le pedía por favor que pare”, indicó. Sostuvo que él tiraba cuchillazos, por lo que en un momento terminaron ambas en el piso y que ya había más gente en el estudio observando lo que sucedía.
“Él repetía todo el tiempo: ‘váyanse o las mato a las dos”, rememoró.
“Recuerdo darme cuenta de la gravedad de la situación cuando estábamos en el piso, sentí una vulnerabilidad absoluta”, mencionó y le relató a los jueces que tuvo tres heridas en la mano y en el brazo.
Con respecto a las secuelas que le produjo el incidente, contó que hasta febrero de 2021 no pudo dar clases y que durante los primeros meses se imaginaba “situaciones horribles todo el tiempo en lugares públicos”. “Cada vez que escuchaba un grito o ruido fuerte, me ponía en estado de alerta”, recalcó.
Los testigos de la agresión
Tras el testimonio de las víctimas, se presentó ante el tribunal uno de los profesores de danza que se encontraba aquella tarde. Marcó que, al escuchar unos gritos, salió hacia la recepción y se encontró con Villarreal agrediendo a las dos damnificadas.
Sostuvo que, junto a un alumno y a otro hombre, se acercaron para intentar calmarlo. “Entre los tres hacíamos tiempo para que llegue la policía. Ya había bastante sangre, Julieta tenía cortes en el cuero cabelludo, en los brazos”, detalló. “Me decía: ‘aléjense que las mato’”, recordó.
Cuando llegaron los efectivos, él se fue con sus alumnos y allí escuchó el disparo.
Uno de los alumnos que presenció la escena explicó, ante las preguntas de la fiscalía, que vio al hombre con “un cuchillo muy grande” con el que agredía a las chicas y que eran varios lo que le indicaban que parara. “Ellas estaban en el piso y él intentaba lastimarlas, les daba con el filo del cuchillo, estaba muy exaltado”, describió, según publicó el sitio fiscales.
El otro hombre que presenció la situación estaba realizando unos arreglos en la planta baja cuando escuchó los gritos y decidió subir. “Cuando entré, una de las chicas estaba hecha bolita y la otra estaba con las manos protegiendo hacia arriba. El victimario tenía el cuchillo en la mano y las quería matar”, detalló.
En línea con lo que contaron los otros testigos, mencionó que todos les decían que las deje ir y que él no soltaba el cuchillo. Según recordó, Villarreal repetía: “La quiero matar”.
Además, declararon la encargada del Club de la Danza y una recepcionista que trabajaba en el lugar, que vieron cómo el imputado perseguía a Julieta con un cuchillo. Tras las declaraciones, el tribunal comunicó que la próxima audiencia será el próximo jueves 20 de agosto.
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