Le dijeron que se ganó $50 mil y dos celulares en un sorteo, entregó las claves del banco y sacaron un crédito a su nombre

Sociedad

La víctima tiene 70 años y es de Berisso. Lo engañaron para que le confiara las claves de su cuenta bancaria. Sacaron un préstamo a su nombre por $650 mil

A partir de la pandemia, los casos de ciberestafas bajo la modalidad de phishing marcaron un récord y los jubilados se convirtieron en el blanco más vulnerado por los delincuentes. Si bien durante los últimos dos años, hubo sentencias de Primera Instancia y de Casación donde se responsabilizó a los bancos por no adoptar las medidas de seguridad necesarias para evitar este delito, un reciente fallo de la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires -que se expidió por primera vez sobre el tema- fue unánime a favor de un hombre de 70 años y sentó jurisprudencia.

La medida fue dictada el miércoles pasado por los jueces Sergio Torres, Luis Genoud, Hilda Kogan y Daniel Soria, quienes declararon mal concedido el recurso de “Inaplicabilidad de Ley” interpuesto contra la decisión de la Cámara Segunda Sala II de La Plata, que confirmó oportunamente la sentencia del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 19 de La Plata.

De esta manera, la sentencia definitiva benefició a Daniel Ricardo Suárez, un jubilado de Astillero Río Santiago, al que unos ciberdelincuentes lo engañaron mediante un llamado telefónico realizado el 21 de septiembre de 2020 para hacerse de sus claves bancarias y así pedir un préstamo a través de su home banking por $650 mil y un adelanto de haberes por $22.500.

Tras analizar lo ocurrido, los miembros de la Corte bonaerense desestimaron que se tratara de un caso de “gravedad institucional” como planteaba el banco y explicaron que “en la decisión impugnada se resuelven cuestiones concernientes a la interpretación y aplicación de normas de derecho común y procesal”.

El doctor Marcelo Szelagowski, abogado de la víctima, manifestó: “Ha quedado claramente sentenciado que se trata de un caso de derecho común para la gente común, que en definitiva son las víctimas del phishing”.

La palabra “phishing” quiere decir suplantación de identidad. Es una técnica de ingeniería social que usan los ciberdelincuentes para obtener información confidencial de los usuarios de forma fraudulenta y así apropiarse de la identidad de esa persona.

El caso

Con la excusa de que había ganado $50 mil en un sorteo y dos celulares 4G, el jubilado fue llevado a entregar mediante engaños sus claves y otros datos sustanciales que les permiten a los estafadores apropiarse de los fondos de su cuenta bancaria.

Los delincuentes le dijeron que la suma sería depositada en su cuenta por lo cual debía concurrir a un cajero, lugar en el cual ellos le dieron un PIN y obtuvo un número de Token que supuestamente les serviría a ellos para entregarle el dinero.

Cuatro días después los estafadores le manifestaron que no habían podido hacer la totalidad del depósito y que necesitaban otra tarjeta bancaria, la cual podía ser de un allegado. Tras cumplir con este requerimiento, el jubilado concurrió al cajero y advirtió que su tarjeta estaba bloqueada.

Frente a esta situación, el hombre concurrió a la sucursal bancaria y comprobó que en los movimientos de su cuenta no estaba el depósito prometido. Por el contrario, figuraba la acreditación de $650 mil en concepto de un crédito que él no había tomado y la transferencia de esa plata a varias cuentas desconocidas.

Tras batallar durante más de dos años, la justicia entendió que el banco no cumplió con las medidas de seguridad exigidas por el Banco Central ya que no logró detectar las operaciones y transacciones fraudulentas. Además, los montos involucrados en dichas operaciones tampoco recibieron el tratamiento que correspondía por su carácter de sospechosas o potencialmente fraudulentas.

Otro punto a favor del denunciante fue que el banco debería haber verificado fehacientemente la identidad de la persona que solicitó la acreditación del crédito preaprobado a través del canal electrónico y no lo hizo.

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