Denuncia en el Club Alemán de Mendoza: los escandalosos argumentos de los abogados de las jugadoras de hockey
A la espera de las imputaciones formales, revelaron un posible interés económico detrás de la denuncia.
En la previa a que se formalicen las imputaciones contra diez jugadoras de hockey del Club Alemán de Mendoza por presunto abuso sexual contra una compañera cuando era menor de edad, los abogados defensores insistieron en que lo ocurrido no constituye un delito, sino que formó parte de una práctica habitual dentro del ámbito deportivo.
Fernando Peñaloza, defensor de seis de las acusadas, remarcó que la Justicia ya había analizado la causa y había sido archivada por un motivo concreto: “La fiscalía entendió que no hay delito. Hay un informe del Cuerpo Médico Forense que dice que no hubo abuso”, sostuvo.
En esa línea, remarcó que el expediente se inició en abril de 2023 y fue investigado durante meses y luego archivado, con coincidencias entre distintos fiscales.
Por su parte, la abogada Mariana Silvestri, que defiende a las otras cuatro jugadoras, se refirió a la reacción posterior al hecho y al origen de la denuncia. “El padre dijo que no quería que esto llegue a más, que solo querían disculpas”, aseguró e indicó que el hombre solo presentó una queja ante la institución. Por el contrario, “el club, en vez de resolver el conflicto internamente, hizo la denuncia ante la fiscalía de delitos contra la integridad sexual”.
En cuanto a la presunta víctima, indicó que durante su declaración en Cámara Gesell “jamás habló de abuso sexual”.
En paralelo, Silvestri reveló un posible interés económico detrás de la denuncia: “Si logran una imputación pueden iniciar una acción civil. Ya hubo un reclamo por 96 millones de pesos”, contó en diálogo con TN y agregó que ya hubo una instancia de mediación previa a la cual “los denunciantes no se presentaron”.
Sobre el episodio en cuestión, Peñaloza indicó que ocurrió durante un torneo y lo describió como un ritual de bienvenida a jugadoras que se incorporan al plantel superior. “Hacían juegos que incluían cumplir prendas, taparse los ojos, ponerse huesos en la boca y actuar como perros”, detalló. Además, señaló que “la denunciante se sintió incómoda”, pero que las otras menores no interpretaron el hecho como un abuso.
A la espera de que las involucradas declaren, planteó: “Eran cerca de 20 jugadoras y solo imputan a 10. Son 19 versiones contra una”.
Silvestri coincidió en esa interpretación. “Se hizo un bautismo como todos los años, como pasa en otros clubes. Son juegos, chistes, situaciones con doble sentido, como en despedidas de soltero o festejos”, afirmó y puso como ejemplo algo mencionado por la denunciante: “Un preservativo se llenó de yogurt, todo con doble sentido”. Remarcó que “no hubo incitación ni obligación a participar”.
Por otro lado, ambas defensas coincidieron en cuestionar la actual imputación. “El fiscal actual imputa por orden, pero no está de acuerdo con que haya delito”, afirmó Silvestri.
La abogada también criticó la calificación legal del caso como “abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas”, al considerar que “no hay una conducta concreta atribuible a cada imputada”. En ese marco, adelantaron que impulsarán pedidos de nulidad. “Es impreciso, no explica el rol que habría tenido cada denunciada, no se explica si son coautoras o partícipes”, sostuvo Peñaloza.
Las idas y vueltas del caso en la Justicia: denuncia, archivo y reapertura
Tras la denuncia iniciada en 2023, la causa fue investigada por la fiscal María de la Mercedes Moya, quien concluyó que no había elementos suficientes para considerar que se tratara de un delito, por lo que decidió archivarla.
Sin embargo, el caso volvió a tomar impulso a partir de la intervención de los abogados querellantes, que solicitaron la revisión de esa decisión.
En noviembre de 2025, el juez Diego Flamant ordenó la reapertura del expediente y dispuso apartar a Moya y estableció que el fiscal Mauro Perassi quedara a cargo de la investigación.
El juez Flamant sostuvo que la figura penal del abuso sexual no solo se debe proteger la libertad sexual, sino también el pudor, y que determinados actos, como tocamientos y actos de contenido libidinoso, pueden ser considerados abusivos aun cuando no exista una intención explícita. En ese sentido, evaluó que las conductas denunciadas podrían encuadrarse en esa figura penal si se consideran impúdicas.
Tras esto, la Fiscal Adjunta Penal, Paula Quiroga, consideró que las conductas de las jugadoras que serán imputadas fueron delictivas y el fiscal jefe de la Fiscalía de Delitos Económicos, Alejandro Iturbide, a pedido del fiscal Perassi, ordenó en marzo que las deportistas sean imputadas por el delito de “abuso sexual simple agravado por ser cometido por dos o más personas”.
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