Día del Padre: el conmovedor recuerdo y homenaje a un papá que ya no está

Sociedad

Mijal Tenenbaum escribió una conmovedora carta para su padre fallecido en el atentado de la AMIA. "Sólo te pido que sepas disfrutar cada minuto. Quedan menos de los que parecen". La carta completa, acá.

Naum Javier Tenenbaum tenía 30 años, era el hijo mayor y se había recibido de abogado a los 22. Daba clases en la Facultad de Derecho, estaba casado y tenía tres hijas. Su padre había fallecido hacía poco.

El 18 de julio de 1994, tras rezar en el templo había ido a la AMIA a organizar la ceremonia de los shloishim, con que se recuerda al mes de su muerte a un ser querido, sin saber que encontraría el mismo final.

En su homenaje y recuerdo, una de sus hijas Mijal Tenenbaum le escribió una carta que conmueve y expresa el sentimiento más puro hacia un padre.

"En esta foto no me veo, pero vos me ves: ahí estoy, al lado tuyo. Aunque no me estés mirando, yo sé que me ves. ¿Me mirarías si te dijera lo poco que nos queda? Yo voy a estar bien, no te preocupes. No corras, no te aceleres. Por favor, apreciá el paisaje y olé las rosas. No siempre vas a poder. En ciento diez días no vas  a poder.

Sé que tenés otras cosas en tu cabeza. El de hoy es un día feliz, aunque cruelmente opacado por el miedo que sé que estás sintiendo. Sólo te pido que no te dejes llevar, y que sepas disfrutar cada minuto. Quedan menos de los que parecen.

Me pregunto si te das cuenta de la importancia de este momento: el único juntos que una fotografía va a saber capturar. Desde mi moisés tal vez te miro, pero aún no te entiendo: en tu vida nunca lo podré llegar a hacer.

Es verdad que no vamos a tener una conversación y no vas a poder verme dar mis primeros pasos. No me vas a llevar en tus hombros ni me vas a retar cuando me porte mal. No me vas a ir a buscar al colegio, y no me vas a poder tratar de convencer de que estudie Derecho. El terror nos va a sacar todo eso y nos va a dejar con una sensación de miedo e injusticia constante, pero hoy sólo te pido que sonrías. El fin aún no llega.

A pesar de todo, hay algo que sí te puedo prometer. Yo siempre te voy a ver, aunque nadie más pueda. Siempre voy a saber que me estás mirando, aunque no se note. Toda mi vida voy a estarte infinitamente agradecida por todo lo que me supiste dar, y voy a hacer lo posible por transmitir tu mensaje. Por sobre todas las cosas, te aseguro que pase lo que pase, siempre vamos a tener este momento. Gracias por todo, papi. Y por favor, no te preocupes. Vamos a estar bien."

Dejá tu comentario