El debate del sopapo: ¡Quiero retruco!
Creo que los comentarios de los lectores sobre la columna merecen una contestación detallada:
- Con respecto a los que hablan de límites, aclaro que no cuestiono para nada la importancia de los mismos. Si no pregúntenle a mis hijas qué opinan de tener una hora y media al día para repartir entre la tele y la computadora y de tener que comer lo que se sirve en la mesa, sin demasiadas vueltas ni menúes especiales. Me opongo a ser “padres esclavos” de los hijos, pero sugiero revisar la forma en que les ponemos límites.
Gabriela Lima, Periodista y Licenciada en Psicopedagogía
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