El osito de peluche: es clásico y sencillo pero cuesta 200 pesos
- Se acerca el Día del Niño y una de las opciones más tradicionales para regalarle a los más pequeños es un muñeco de peluche.
- Sin embargo, osos, jirafas, conejos y demás representantes de la fauna pierden su halo de ternura cuando se conoce su precio.
A medida que los chicos van haciendo tachones en el almanaque y el Día del Niño se acerca, las revistas sacan “especiales” con toda clase de propuestas para agasajar a los pequeños en su día.
¿Cómo puede ser que supere el valor de la canasta básica, los 28 productos de primeras marcas que mide Adelco y que suma 122,40 pesos?
Y ya en el local, la sorpresa mayor fue la jirafa grande de peluche –de un poco más de un metro- para la que hay que desembolsar unos 240 pesos y que provoca berrinches varios cuando los chicos deciden colgarse de su cuello y exigir una inversión imposible para algunos y desproporcionada para otros.
Buscando explicaciones, minutouno.com conversó con Norberto García, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, y él señaló que los muñecos de peluche no se fabrican en la Argentina y que, al ser tan voluminosos, el costo de traerlos es muy elevado.
Por otra parte, desde una importadora de peluches que vende a mayoristas y pide reserva de identidad, plantean que serían todavía más caros si se fabricaran en el país y, además, considera que la calidad argentina no puede igualar la de los peluches que llegan de China.
“El precio del muñeco de peluche depende del material, del tamaño, del tipo de relleno que tengan y, además, los que son de marca implican el pago de un royalti, como los de la línea Disney”, señala la fuente y pone el acento en la cadena comercial.
“De nuestro precio de fábrica los mayoristas remarcan un 3 por ciento y los minoristas un 100 por ciento” –explica y comenta que Magneto es importadora directa y vende al público en sus propios negocios, remarcando un 300 por ciento sus productos.
Así, mientras los peluches salen cada vez más caros y los MP3 y los celulares se consiguen cada vez a mejores precios, parece que la tecnología va camino a quitarle el título de “clásicos” a los muñequitos esponjosos.
¿Será que con estos precios, los clásicos peluches van a verse más en las vidrieras que en las camas de los chicos, que tendrán que dormirse abrazando un juego de mesa o un camioncito de plástico, mucho más accesible?
Las Más Leídas






Dejá tu comentario