El osito de peluche: es clásico y sencillo pero cuesta 200 pesos

Sociedad


  • Se acerca el Día del Niño y una de las opciones más tradicionales para regalarle a los más pequeños es un muñeco de peluche.
  • Sin embargo, osos, jirafas, conejos y demás representantes de la fauna pierden su halo de ternura cuando se conoce su precio.


A medida que los chicos van haciendo tachones en el almanaque y el Día del Niño se acerca, las revistas sacan “especiales” con toda clase de propuestas para agasajar a los pequeños en su día.

Y los adultos suelen hojear con interés estas páginas, buscando algo original y accesible para envolver en papel de regalo. Así, entre cocinitas de juguete, bicicletas e instrumentos de música, aparecen los peluches que provocan primero ternura y después espanto: un ángel de peluche con plumas, 115 pesos; un muñeco con mamadera y sonajero, 64,90 pesos; burro de peluche de Shrek, 79,90 pesos. Claro que la estrella es un oso que cuesta nada menos que 199 pesos.

¿Cómo puede ser que un osito de peluche, el juguete más clásico y sencillo, que no habla, no camina, no canta, no se hace pis encima ni ninguna de esas cosas que hacen los juguetes con tecnología incorporada, cueste lo mismo que una consola de video-juegos portátil de 16 bits o un reproductor de MP3?


Un osito de peluche cuesta lo mismo que un reproductor de MP3 y supera el valor de la canasta básica, según Adelco.


¿Cómo puede ser que supere el valor de la canasta básica, los 28 productos de primeras marcas que mide Adelco y que suma 122,40 pesos?

Para confirmar que no se tratara de un oso de tres metros, lo que podría –tal vez- justificar el valor del animalito-, minutouno.com llegó hasta el negocio de Magneto, en el que se vende el juguete, y se encontró con un osito muy bonito y muy suavecito... pero que mide unos 50 centímetros cuando está sentado.

Y ya en el local, la sorpresa mayor fue la jirafa grande de peluche –de un poco más de un metro- para la que hay que desembolsar unos 240 pesos y que provoca berrinches varios cuando los chicos deciden colgarse de su cuello y exigir una inversión imposible para algunos y desproporcionada para otros.

Buscando explicaciones, minutouno.com conversó con Norberto García, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, y él señaló que los muñecos de peluche no se fabrican en la Argentina y que, al ser tan voluminosos, el costo de traerlos es muy elevado.

Por otra parte, desde una importadora de peluches que vende a mayoristas y pide reserva de identidad, plantean que serían todavía más caros si se fabricaran en el país y, además, considera que la calidad argentina no puede igualar la de los peluches que llegan de China.


Desde una importadora de peluches explican el precio de los peluches por lo que se va remarcando el producto a lo largo de la cadena comercial.    


“El precio del muñeco de peluche depende del material, del tamaño, del tipo de relleno que tengan y, además, los que son de marca implican el pago de un royalti, como los de la línea Disney”, señala la fuente y pone el acento en la cadena comercial.

“De nuestro precio de fábrica los mayoristas remarcan un 3 por ciento y los minoristas un 100 por ciento” –explica y comenta que Magneto es importadora directa y vende al público en sus propios negocios, remarcando un 300 por ciento sus productos.

Así, mientras los peluches salen cada vez más caros y los MP3 y los celulares se consiguen cada vez a mejores precios, parece que la tecnología va camino a quitarle el título de “clásicos” a los muñequitos esponjosos.

¿Será que con estos precios, los clásicos peluches van a verse más en las vidrieras que en las camas de los chicos, que tendrán que dormirse abrazando un juego de mesa o un camioncito de plástico, mucho más accesible?


 

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