El porro avanza

Sociedad

*La difusión del consumo individual de marihuana durante los últimos años creció a pasos agigantados en la Argentina.
*La sociedad se ha vuelto más tolerante y hasta tiende a disminuir los efectos negativos.
* Del otro lado, los especialistas señalan que puede ser la puerta de acceso a otras adicciones.

Discutir si el consumo individual de marihuana es correcto o no sería sumergirse en los derechos de cada individuo y nunca se llegaría a una toma de posición unánime. Pero si hay algo que no puede ponerse en tela de juicio es que durante los últimos años el porro, fasito, churrito, caño, toscano o como quieran llamarle, se difundió notablemente, sobre todo entre los más jóvenes que lo toman como el cigarrillo de moda.


 


En Internet circulan explicaciones detalladas paso por paso para armar un porro "perfecto".   

Las posturas son extremas y muy divididas. Mientras que unos argumentan que fumarse un porro los relaja y les hace ver el mundo de otra manera, otros se muestran indignados pero a la vez resignados con la difusión de la marihuana en la sociedad argentina.

Fernanda Molinari de 22 años es una de las personas que vieron la transformación a través del tiempo. “Cuando estaba en la escuela secundaria con mis amigas nos horrorizábamos de un compañero nuestro al que le decían ‘toscano’. Hoy, hasta los amigos de mi hermano que parecían los más sanos e inofensivos consumen de vez en cuando un porro y la minoría lo toma como una práctica habitual”, confesó resignada la joven.

En tanto, para Martín Abraham, un muchacho de 24 años que consume un porro día por medio al final de la jornada,  la sociedad no comprende el verdadero alcance que tiene ésta droga. “Creo que en la vida hay cosas que dañan mucho más que fumarse un porro y que son libremente aceptadas por la sociedad. El faso en medida controlada es mucho menos nocivo que el tabaco y el alcohol por ejemplo. La gente es muy cuadrada, piensan que porque hoy uno fuma marihuana, mañana toma cocaína y pasado mañana se convierte en un ladrón”, se descargó Martín.

Cursos acelerados para armar un buen porro


 


Suele decirse que la marihuana no es nociva porque se la compara con drogas más agresivas como la cocaína y el paco.      

Las explicaciones sobre cómo se  prepara un faso circulan por todas partes e Internet no escapa a la regla. Bajo la frase “los porros no son bien vistos en muchas partes pero a quién le importa", el sitio Hazte un porro tiene como finalidad ayudar a mejorar la técnica de armado. Allí se explica paso por paso las 3 categorías: “básico”, “estándar” o “perfecto”.

La difusión de la cultura “chalera” no se limita a Internet sino que recientemente llegó al mercado editorial la revista THC (Tetra Hidro Cannabinol, ingrediente principal activo de la planta de marihuana) en contra del narcotráfico pero a favor del cultivo de cannabis. Su editor periodístico Emiliano Ruchansky dijo a minutouno.com que la publicación no es para que nadie se escandalice. “Para los que consumen marihuana es lo mismo que una revista sobre vinos para los enólogos”, dijo Ruchansky.

¿Qué tan mala es la marihuana?

Mezcla de flores, tallos, semillas y hojas secas picadas de la planta de origen asiático cannabis sativa, los efectos que produce la marihuana en la salud física, mental y social suelen ser disminuidos. “Hay mayor tolerancia social, pero no se tiene en cuenta que puede ser el camino de inicio hacia otras drogas”, dijo a minutouno.com la terapeuta Karina Kawakami, de la fundación  “Manantiales”  que trabaja en la recuperación de adictos a las drogas y el alcohol. 



Para la especialista, el problema reside en que se la compara con las llamadas drogas duras. “Si bien la marihuana es menos agresiva que la cocaína y el paco por ejemplo, no es inofensiva. Decir que es menos dañina que el tabaco y el alcohol es un argumento de la gente que la consume”, aclaró la terapeuta.

Sobre las consecuencias concretas en la salud, la marihuana ataca tanto al sistema nervioso, como al respiratorio y al deseo sexual. “Puede acarrear bronquitis agudas, displacias pulmonares y cáncer de pulmón ya que contiene sustancias cancerígenas. Además, contrario a lo que muchos piensan, no agudiza los sentidos para bien sino que para mal, y afecta negativamente las relaciones sexuales”, finalizó Kawakami.

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