El tráfico de mujeres en la Argentina, un "negocio brillante sin castigo"

Sociedad

* Las redes de prostitución mantienen a cientos de mujeres en condiciones de esclavitud, golpeadas y drogadas sin posibilidad de escapar.
* Directa o indirectamente, hay 500.000 personas que participan en el tráfico en todo el país, según la Organización Integral de Migraciones.
* La Coalición Internacional contra la Trata de Personas denunció, en declaraciones a minutouno.com, la complicidad del poder político, judicial y policial, y responsabiliza a la sociedad por "naturalizar la prostitución".

La trata de personas está considerada la esclavitud de la modernidad y el peor flagelo contra los derechos humanos del siglo XXI. 

Las redes de tráfico de mujeres suelen secuestrar chicas menores de edad provenientes de  familias de muy bajos recursos, sin educación y con padres que no crean un ambiente contenedor y que no tienen posibilidad de buscarlas. Pero también utilizan mujeres mayores, de clase media. 

Las chicas son obligadas a prostituirse, a vivir en una habitación, con escasa comida y sin contacto con el mundo exterior. Deben atender una gran cantidad de clientes por día y, en muchos casos, las drogan para que puedan seguir el ritmo brutal que les imponen. Todas ellas están amenazadas de muerte y las golpean para que no se les ocurra escapar o pedir ayuda. Las puertas del infierno están selladas por todas partes. 

Las redes se difunden sobre todo en las provincias del noroeste del país, donde el


Este vacío legal genera que no haya estadísticas, pero se cree extraoficialmente que hay al menos 500 jóvenes que son obligadas con violencia a ejercer la prostitución.    

sistema feudal sigue imponiéndose en las relaciones humanas y sociales, a pesar de la aparente democracia.


Los jefes de estas organizaciones no podrían tejer su macabra telaraña comercial sin la complicidad del poder. Los jueces, políticos y comisarios muchas veces son clientes que después prefieren no escuchar las denuncias para poder mantener su satisfacción personal y perversa. Las redes de trata de personas existen, se desarrollan y crecen amparadas por la corrupción del poder.

Este vacío legal genera que no haya estadísticas, pero se cree extraoficialmente que hay al menos 500 jóvenes que son obligadas con violencia a ejercer la prostitución en nuestro país.

Según, un estudio del Organismo Integral de Migraciones en Argentina (OIM) directa o indirectamente 500.000 personas participan en redes de prostitución.

La presidenta en la Argentina de la Coalición Internacional contra la Trata de Personas (CATW, por sus siglas en inglés), Sara Torres, explicó a minutouno.com que las redes de tráfico de personas para ser prostituidas basan su existencia en que “la sociedad entera naturaliza la prostitución, esta sociedad machista es responsable, porque lo toma como algo natural. Los pibes de 15 años van a debutar a un prostíbulo, llevados por sus padres, como se hacía cuando yo era chica y aunque parezca increíble se sigue haciendo”. 

Torres deja en claro: “No hay ningún tipo de conciencia en la gente y los medios no ayudan porque ponen a la mujer desnuda como un objeto de consumo, Hay una apología de la prostitución, no se trata de una exaltación de la belleza” y agrega que “no hay conciencia de la gente y por acción u omisión el estado es responsable”.

Algunos de los resultados del estudio de la OIM, afirman que los puntos de origen principales son Misiones y Santa Fe, y hay otras provincias como puntos de destino, como Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego. Pero “todas las provincias están implicadas”. 

La investigación explica que las redes de trata de mujeres existen debido a "la falta


     “Hay complicidad judicial, policial y política, porque los que deberían castigar estos delitos son los que habilitan en la práctica los prostíbulos", afirma Sara Torres de la Red No a la Trata .

de legislación adecuada, la inexistencia de estudios, la escasa capacitación y desidia de los f uncionarios que no efectúan investigaciones serias de los casos de trata".



Además denuncia “la tolerancia omisiva hasta la activa protección de lo s tratantes por parte de miembros de fuerzas de seguridad” y que las investigaciones no suelen ser exitosas porque los fiscales y jueces “carecen de conocimientos básicos para el abordaje de estas formas de delincuencia”.

El mecanismo perverso e impune de las redes de prostitución 

Torres explica como funciona el modus operandi de la trata en la Argentina: “Son redes pequeñas y grandes que compran chicas. Las rotan cada 20 días de un lugar a otro, para despistar a los eventuales investigadores y a la familia que la pueda estar buscando. Todo comienza con la captación: la secuestran, la dominan y la maltratan. El resultado de este círculo perverso es la esclavitud”. 

La presidenta de la CATW en la Argentina es categórica: “Hay complicidad judicial, policial y política, porque los que deberían castigar estos delitos son los que habilitan en la práctica los prostíbulos. En el caso de Otoño Uriarte hasta se pudieron detectar escuchas policiales de conversaciones entre los oficiales y los jefes de estos lugares. Si hubiera voluntad política seria fácil desbaratar las redes”.

La coordinadora de la Red No a la Trata aseguró que el tráfico de mujeres sigue funcionado y se extiende porque es “un negocio brillante, la mujeres se compran y dan réditos, al ser una mercancía no perecedera. En los burdeles hay personas que no tienen la libertad de irse, que no tienen donde vivir, y están explotadas”.
 
Algunas mujeres pueden generar hasta 1200 pesos por día y se compran en valores que van de los 500 a los 5.000 pesos. Un proxeneta puede alcanzar una ganancia neta de 13 mil dólares por año por mujer.

Al consultarle sobre el perfil psicológico de los clientes, revela que “no son violadores, porque los violadores no van a prostíbulos. Son abusadores de mujeres que no pueden resistirse porque si no les hacen daño. El violador necesita hacer un daño directo, necesita que la mujer se resista”.

Desde la CATW afirman que una forma efectiva de terminar con las redes de trata de personas para su prostitución sería “penalizando al cliente”. Un antecedente de esta situación se concretó en Suecia, donde la ley prohíbe la compra de servicios sexuales.

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