El último posteo de la mujer que apareció muerta junto a su hijo en un hotel de Recoleta: "Mi vida, mi todo"

Sociedad

Gisela de Turka solía mostrarse muy cerca de su pequeño hijo en su cuenta de Facebook y compartía momentos de felicidad a menudo.

La conmoción se apoderó del barrio porteño en Recoleta, luego de que una mujer de 41 años y su hijo de 7 fuesen encontrados sin vida en la bañera de la habitación 306 del hotel Ker, ubicado en Marcelo T. de Alvear 1368. Tras ser identificados como Gisela Mercedes Yurka y Gabriel Saru Ovejero, ahora también trascendió el último posteo que la mujer hizo junto a su pequeño hijo en su cuenta de Facebook.

Gisela había posteado una foto de portada el pasado 7 de agosto, donde se la ve junto a Gabriel en lo que parece ser una salida de cine.

posteo gisela

Antes de esto, una tierna publicación había tenido lugar el 9 de mayo de 2024 con una frase que, a la luz de este hecho, resulta estremecedora: "Mi vida... Mi todo".

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Por estas horas, la fiscal Laura Belloqui, a cargo de la Fiscalía Criminal Correccional 59, lidera las pericias para determinar las causas del deceso y ha citado a declarar al personal del establecimiento. En principio, una de las hipótesis sería la del filicidio, que es cuando un/a progenitor/a asesina a su propio hijo.

En este marco de situación, resulta espeluznante el posteo donde Gisela señala que Gabriel es su "todo".

Quiénes eran la mujer y el nene hallados muertos en Recoleta

Gisela era conocida por su vocación docente. A lo largo de los años, había dejado su huella en diversas instituciones religiosas y sociales, tales como: la Asociación Civil Hogares del Espíritu Santo, el Colegio San Mauricio y el Instituto Nuestra Señora del Hogar.

Sus colegas y los padres de sus alumnos la describen como una profesional comprometida. De hecho, fue la comunidad educativa la que primero hizo oír su voz de alarma cuando Gisela faltó a sus responsabilidades y su rastro se perdió. "Los buscamos. Faltan de su domicilio desde el día 15/01/26 por la tarde", rezaba el mensaje desesperado que circulaba en las redes sociales, impulsado por las familias del colegio donde ella trabajaba.

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