Elegir color para la pared puede ser una vivencia alucinante
*Lejos del clasico blanco o azul, los tonos como Malvavisco, Champignon, Durazno con Chantilly, Papaya, Pera Madura, Toque de Kiwi, Casual Jeans, Bikini, Windsurf, Flor de Pie, Rosa beso, Estrella de Cine, Caracola de ensenada y Lápiz Labial son furor en las paredes.
* minutouno.com te cuenta el origen de las extravagantes denominaciones.
"Los hombres vemos nada más que 12 colores. Durazno y manzana son frutas, no colores. ¿Qué es fucsia? Es más, ¿cómo se escribe?". El punto 16 del "Manifiesto masculino" que circuló hace algún tiempo en Internet viene a poner negro sobre blanco algo que se huele: las mujeres tienen una escala de colores notoriamente más amplia que los hombres. Y ni hablar de los catálogos de las pinturerías. El punto radica en cuántos colores existen.
Pero el arte culinario no es la única fuente de inspiración. Colores como el Casual Jeans o el Bikini son furor y pueden verse bien tanto en una cocina como en un baño. De igual modo el Windsurf o el Flor de Ipe. El Rosa beso, el Estrella de Cine y el Lapiz Labial son otros. En el mismo tono Sherwin Williams sale al mercado con un Hot y un Cherry Tomato, todos en la gama de los rojos, obviamente.
Y si hablamos de un Otoño Calmo con Vientos Calmos en medio de un Atardecer en el Colorado que deja que el Rojizo Profundo se refleje en el Lago Espejado tampoco se está hablando de una escena de cine que envuelve en Sombra de duda y sin embargo flota un Espíritu de Seducción al son de una Serenata Española que habla de un Secreto Oculto que se puede escapar en un Susurro. No, es la paleta de colores Alba otra vez.
En tanto, su competidora se juega por el Sunrise, Sunset y el Friendly Yellow. ¿Es que acaso existe un amarillo amistoso y otro que no?.
También están los colores que apelan -más por su nombre que por su tonalidad- al clima fiestero como el Rosa Carnaval, el Guirnalda griega y el Fiesta de Jardín.
Con todo, “a la gente le gusta, le parece atractivo. Antes tenían un código y nada más”, expresó Silvio que es vendedor en una de las sucursales de Alba. Sin embargo, aclaró que al pintor le resulta molesto y sigue utilizando los códigos en vez de los nombres.
Carutti coincidió y agregó que “los nombres son para que resulten más atractivos para la venta y que ir a elegir una pintura no sea aburrido. Pero en términos prácticos se siguen manejando los códigos”.
Las Más Leídas






Dejá tu comentario