Fallo histórico en Córdoba: imputaron a siete personas por "matar" a un conocido periodista

Sociedad

La falsa muerte del periodista deportivo fue difundida en enero de 2024 con logos de los medios donde trabaja.

La Justicia de Córdoba imputó a siete personas por la difusión de una fake news que daba por muerto al periodista deportivo Daniel “La Vaca” Potenza, en un caso que puede convertirse en precedente para las causas de hostigamiento digital y uso malicioso de redes sociales.

La investigación está a cargo de la Fiscalía de Instrucción Especializada en Cibercrimen, conducida por el fiscal Franco Pilnik, la primera unidad del Ministerio Público Fiscal provincial dedicada de manera exclusiva a delitos informáticos.

El delito imputado es el de "amenazas calificadas agravadas por anonimato", una figura penal que prevé una pena de hasta seis años de prisión. La figura se fundamenta en que el anonimato otorga a la acción un grado de peligrosidad mucho más alto, generando un "daño irreparable" a la víctima.

El abogado querellante, Carlos Nayi, señaló que la resolución es "sumamente importante" porque los magistrados históricamente se mostraban reacios a avanzar en este tipo de casos debido al vacío legal. La Fiscalía logró encuadrar la fabricación de la noticia falsa (que generó "desesperación, zozobra, angustia, miedo" en la familia del periodista) en un delito que protege la libertad y el honor de la persona.

fake daniel la vaca
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La investigación judicial, calificada como una "obra artesanal", utilizó alta tecnología para rastrear la actividad ilegal, logrando identificar el IP y la URL de la publicación, a pesar de que los responsables simularon perfiles oficiales de medios locales para dar credibilidad a la noticia.Kgm

En diálogo con Punto a Punto Radio (FM 90.7), Potenza explicó por qué decidió impulsar la denuncia y llegar hasta esta instancia: “Mi intención es aportar un granito de arena para que esta costumbre de inventar, burlarse, agraviar y mancillar el nombre de cualquiera se termine”.

El episodio ocurrió un viernes de enero de 2024. Potenza almorzaba en su casa con uno de sus hijos mientras su esposa acompañaba a su padre internado en el Hospital Privado, en los últimos días de vida.

En ese contexto, el hijo mayor le envió una captura de pantalla con la falsa noticia de su muerte, replicada en redes con logos de Canal 12, Radio Pulso, Radio Sucesos y de su propio programa “La Mesa del Fútbol”. “Salió con el logo de Canal 12, como si el canal me estuviera despidiendo. Y también como si fuera un tuit de ‘La Mesa del Fútbol’, como si yo mismo me relatara el funeral”, graficó. El hijo menor, insulinodependiente, trabajaba en una empresa en el cerro cuando empezó a recibir llamados de compañeros, amigos y conocidos que le preguntaban si era cierto que su padre había muerto.

Potenza relativiza el daño en este caso particular —“el lunes la gente prende la tele y ve que estoy al aire, entonces se cae la mentira”—, pero lo usa como ejemplo del riesgo de naturalizar estas prácticas.

Más que la fake news puntual, lo que inquieta al periodista es el límite difuso entre la “joda” y el delito cuando se trata de la reputación de una persona. “Si en vez de darme por muerto hubieran dicho que yo era pedófilo, o que vendía droga a una cuadra de una escuela, la historia sería otra”, advirtió y sumó que frente a una acusación de ese tipo, demostrar la inocencia es mucho más difícil y el daño suele ser irreversible: “La descalificación y los agravios tienen luces de neón, pero las aclaraciones salen en letra de prospecto de medicamento. A la gente le queda dando vueltas eso de ‘algo habrá hecho’”.

Por eso insiste en que el caso no es “autorreferencial”: “No hablo solo de figuras públicas. Esto le puede pasar al tipo que tiene un almacén en la esquina. Dicen cualquier barbaridad sabiendo que no les va a costar nada”.

Qué se investiga y qué pena podrían recibir

La causa se tramita en la Fiscalía de Cibercrimen, que desde 2019 tiene competencia específica para investigar delitos en los que la tecnología informática es determinante, como fraudes digitales, extorsiones en línea, falsificación de documentos electrónicos o difusión maliciosa de contenidos a través de redes sociales.

Los siete imputados serán llamados a declaración indagatoria. A partir de allí, el fiscal Pilnik deberá resolver si eleva la causa a juicio. Potenza destacó que las figuras en juego prevén penas de tres a seis años de prisión, lo que puede implicar cumplimiento efectivo: “Si te dan tres años de prisión efectiva, no es excarcelable. Y aun si te dan un año en suspenso, ya quedás marcado. No podés ni estacionar mal en una rampa para personas con discapacidad porque estás al borde de Bouwer”.

No obstante, aclara que su objetivo no es “vengarse”, sino generar un antecedente: “Ojalá esto sirva para que el próximo que piensa en hacer una ‘broma’ así lo piense dos veces”.

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