Femicidio en Córdoba: el asesino de Rocío Belén Gómez ya tenía una condena por violencia contra la víctima

Sociedad

Maximiliano Braudaco, pareja de Rocío Belén Gómez, cumplía una condena condicional por violencia familiar en una causa que tenía como víctima a la joven.

Rocío Belén Gómez, de 25 años, fue asesinada a puñaladas en la localidad cordobesa de Santa María de Punilla. Por el femicidio fue detenido su expareja, Maximiliano Braudaco, quien cumplía una condena de ejecución condicional por hechos de violencia familiar cometidos contra la joven.

El crimen ocurrió el lunes a la madrugada en una vivienda ubicada en la esquina de Independencia y Echeverría, en el barrio Santa María Oeste, propiedad de la madre de la víctima. De acuerdo con la investigación, la pareja se había reunido para ver la final del Mundial cuando comenzó una discusión que derivó primero en una agresión física y luego en un ataque con un arma blanca.

La madre de Rocío intentó intervenir para frenar la agresión, pero al no conseguirlo salió a pedir ayuda. Cuando regresó encontró a su hija tendida en la calle con heridas de arma blanca.

Tras el ataque, Braudaco escapó del lugar. La Policía de Córdoba desplegó un operativo cerrojo y un rastrillaje en la zona que permitió detenerlo a pocas cuadras de la escena del crimen.

La investigación quedó a cargo de la Fiscalía de Instrucción Nº2 de Cosquín, que imputó al acusado por homicidio calificado por mediar violencia de género (femicidio), un delito cuya única pena prevista es la prisión perpetua.

La condena previa y las amenazas

Maximiliano Braudaco ya había sido condenado por un hecho de violencia familiar ocurrido en el mismo entorno. La denuncia había sido presentada por Miriam Noemí Palacios, madre de Rocío, quien lo acusó por amenazas.

Según la causa, el primero de los episodios ocurrió el 29 de julio de 2023 en la vivienda donde convivían Rocío, su madre y el acusado. En medio de una discusión, Braudaco amenazó a Palacios con la frase: "No te metas porque te voy a cagar a palos, te voy a prender fuego la casa".

El segundo hecho se produjo el 5 de agosto de ese mismo año, cuando arrojó una piedra contra un móvil policial, dañó el capot del vehículo e intentó resistirse a la detención antes de ser reducido por los efectivos.

Por esos hechos, el 2 de octubre de 2025 la Cámara Criminal y Correccional de Cruz del Eje lo condenó, en el marco de un juicio abreviado, luego de que reconociera su responsabilidad. La Justicia lo declaró autor de los delitos de coacción, resistencia a la autoridad y daño calificado, todos en concurso real, y le impuso una pena de dos años y dos meses de prisión de ejecución condicional.

Al tratarse de una condena no efectiva, el Tribunal le fijó reglas de conducta por un año y medio. Entre ellas, debía mantener domicilio, presentarse ante el Patronato del Liberado, abstenerse de consumir estupefacientes o abusar del alcohol, realizar tareas comunitarias y finalizar sus estudios básicos.

Además, se le impuso una restricción de contacto con Miriam Noemí Palacios, denunciante de la causa, tanto de manera directa como por intermedio de terceros o cualquier otro medio. También se ordenó que realizara tratamiento psicoterapéutico por violencia familiar y adicciones hasta recibir el alta médica o cumplir la totalidad de la pena.

Pese a esos antecedentes judiciales, Braudaco continuó vinculado con Rocío, con quien tenía una hija en común. Según la investigación, el domingo fue a la casa de la madre de la joven para ver la final del Mundial y permaneció allí durante la noche. Horas más tarde, la discusión terminó con el femicidio.

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