Lo acusan de aplicarle potasio a dos enfermos terminales. El médico dice que solo les inyectó sedantes.
Javier Di Santo, fiscal de Río Cuarto, imputó a un médico por la muerte de dos pacientes de terapia intensiva de una clínica privada de esa ciudad. Según los testimonios de la enfermera que lo denunció, les había inyectado una sobredosis de potasio. La imputación legal es "homicidio calificado por alevosía en grado de sospecha leve".
El pasado martes 31 de julio, los pacientes Roque Centeno (67 años) y Ana Amaya de Campos (42) murieron en la unidad de terapia intensiva (UTI) de la Clínica Regional del Sud de Río Cuarto, con una diferencia de pocos minutos.
Según informa el diario Clarín, al día siguiente una enfermera del lugar denunció al jefe de la UTI, Martín Isa, por inyectar a los pacientes Centeno y Amaya tres frascos de potasio, que les causaron la muerte . La declaración de unas tres horas de duración abundó en detalles. El hombre fallecido, estaba internado desde el 8 de julio con un accidente cerebro-vascular (ACV), mientras que la mujer padecía de lupus. Ambos estaban en estado de coma.
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Isa declaró esta semana ante el fiscal y desmintió la versión de la enfermera que lo denunció, y dijo que sólo les había suministrado sedantes.
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La aparición de estos dos presuntos casos de eutanasia conmocionó a Río Cuarto, ya que decenas de familiares de personas fallecidas en la clínica Del Sud comenzaron a dudar de las causas de su muerte.
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