Imputaron a Alejandro Sofía por el femicidio y abuso sexual de Aixa Dana Mili en Tigre
El acusado permanece detenido y se negó a declarar. La autopsia determinó que la joven de 20 años murió por asfixia.
Detuvieron al femicida de Aixa en Tigre: su abuela lo encubrió.
La Justicia imputó a Alejandro Sofía por abuso sexual con acceso carnal y homicidio agravado por mediar violencia de género de Aixa Dana Mili, la joven de 20 años asesinada en Dique Luján, partido de Tigre.
El acusado, de 26 años, fue indagado por la fiscal Mariela Miozzo, aunque se negó a declarar. Mientras permanece detenido, la Fiscalía aguarda los resultados de distintas pericias y avanza en la reconstrucción de las horas previas al hallazgo del cuerpo de la víctima en su vivienda.
Los investigadores buscan establecer qué ocurrió antes del crimen y esclarecer el móvil del ataque, mientras una de las principales líneas de trabajo se centra en el vínculo que mantenían Aixa Dana Mili y Alejandro Sofía, quienes habían sido pareja. De todos modos, mantienen abiertas otras hipótesis y continúan reuniendo elementos para reconstruir la secuencia de los hechos.
La acusación por abuso sexual con acceso carnal fue incorporada a medida que avanzaron los estudios forenses y se sumaron nuevas pruebas sobre las circunstancias en las que ocurrió el crimen.
La abuela del femicida también quedó imputada
La abuela de Alejandro Sofía fue imputada por encubrimiento agravado y quedó bajo investigación después de que el acusado fuera encontrado en su vivienda, donde permanecía oculto tras casi 36 horas de búsqueda.
La mujer fue indagada y se negó a declarar. Ahora los investigadores intentan determinar qué grado de conocimiento tenía sobre la situación de su nieto y si colaboró para evitar que fuera localizado.
Ese episodio forma parte de las medidas de prueba orientadas a establecer cómo se produjo el ocultamiento y cuál fue el rol que pudo haber tenido la abuela del imputado.
"Me mandé una cagada": el mensaje que mandó el acusado del femicidio de Aixa tras el crimen
Tras el brutal femicidio de Aixa, la joven de 20 años asesinada en el partido de Tigre, se conocieron desgarradores detalles sobre el accionar del imputado inmediatamente después del crimen. En un intento por justificar lo ocurrido ante su entorno cercano, el agresor envió un contundente mensaje de texto a un amigo que terminó convirtiéndose en un indicio clave en la causa: "Me mandé una cagada".
La Justicia cree que la frase fue enviada a través de su teléfono celular poco después de concretar el ataque. Lejos de intentar brindar asistencia a la víctima o dar aviso a los servicios de emergencia, el imputado utilizó esa comunicación para iniciar su plan de fuga y buscar refugio en su círculo familiar.
Como parte de la reconstrucción de los hechos, las autoridades confirmaron que el joven acudió a la casa de su abuela, quien procedió a ocultarlo y encubrirlo de la policía para evitar su aprehensión. Sin embargo, el entrecruzamiento de llamadas y los peritajes tecnológicos realizados sobre las líneas telefónicas permitieron cercar al sospechoso hasta su posterior detención, que se llevó a cabo en la tarde de este jueves.
La captura del agresor pone el caso a disposición de la fiscalía interviniente, donde los mensajes enviados y las comunicaciones posteriores serán incorporados como evidencia determinante para sostener la imputación por femicidio.
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