Incidentes en el Obelisco durante los festejos mundialistas: al menos 19 detenidos
Un megaoperativo con más de 350 efectivos de la Ciudad dispersó a la multitud al caer la noche. Hubo corridas, piedrazos y enfrentamientos.
Incidentes en el Obelisco durante los festejos por el triunfo de la Selección Argentina.
La histórica y agónica clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final de la Copa del Mundo transformó una vez más al Obelisco en el epicentro de la pasión nacional, congregando a miles de hinchas en una marea celeste y blanca, aunque también registrando algunos incidentes entre los fanáticos y la policía.
Así, lo que comenzó como una fiesta popular terminó entrada la noche en un escenario de extrema tensión, corridas y un violento desalojo policial que interrumpió los festejos y dejó un saldo de al menos 19 detenidos y tres heridos.
El conflicto a gran escala se desató cuando un contingente de más de 350 efectivos policiales desplegó un estricto cordón táctico para cortar el paso sobre la Avenida 9 de Julio.
El avance de la infantería para dispersar a quienes aún permanecían en el monumento nacional desató una lluvia de piedras y botellazos por parte de un sector de los simpatizantes, lo que derivó en detenciones por atentado, resistencia a la autoridad e intento de robo.
Los chispazos internos que detonaron el operativo en el Obelisco
Si bien el enfrentamiento directo con las fuerzas de seguridad se agudizó con la caída del sol, los focos de conflicto venían gestándose desde temprano en medio de la impresionante aglomeración.
Según fuentes del operativo, el clima festivo empezó a alterarse debido al consumo excesivo de alcohol y a reiterados incidentes entre los propios hinchas por presuntos robos bajo la modalidad "punguista".
Uno de estos episodios quedó nítidamente registrado en videos que se viralizaron en la plataforma X: en las imágenes se observa cómo un delincuente debió ser retirado bajo custodia policial mientras la multitud descargaba su furia arrojándole vasos e insultándolo al unísono.
Pese a esos focos aislados, la marea humana no se detuvo y pasadas las 19:00 horas todavía ingresaban masivas columnas de fanáticos al microcentro porteño con bombos y banderas, prolongando el desahogo mundialista tras el dramático partido contra Egipto.
Desmovilización y operativo limpieza
El quiebre definitivo se produjo cuando el grueso de las familias comenzó la desconcentración pacífica. En ese instante, las fuerzas de la Ciudad ganaron intensidad en el terreno para liberar las arterias viales. Al mismo tiempo que los agentes avanzaban contra los grupos rezagados y violentos, cuadrillas de barrenderos y trabajadores del Gobierno de la Ciudad iniciaron tareas de urgencia para limpiar la zona y remover las toneladas de vidrios rotos y residuos que poblaban el asfalto.
Esta tensa dualidad entre la locura y el descontrol tuvo su contracara minutos antes en la Plaza Seeber de Palermo, el tradicional Fan Fest de la Ciudad, donde miles de fanáticos vivieron el minuto a minuto frente a la pantalla gigante en un clima que, a diferencia del Obelisco, se mantuvo bajo carriles de total celebración familiar.
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