Insólito robo en Cipolletti: encerró a la empleada y se puso a atender a los clientes
El ladrón vació la caja, cobró una bebida por QR y escapó caminando. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.
Robo en un kiosco de Cipolletti, encerró a la empleada y se puso a atender a los clientes
Un insólito robo se registró en un kiosco de Cipolletti, donde un delincuente encerró a la empleada, vació la caja registradora y se tomó el tiempo de atender a una clienta que ingresó en medio del asalto. Como si fuera un empleado más, verificó el precio del producto y hasta cobró la compra con QR.
El episodio ocurrió el viernes 4 de septiembre, alrededor de las 15.30, en un kiosco ubicado en Alem 1794. Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del local y permitió reconstruir el particular accionar del ladrón.
Según se observa en las imágenes, dos jóvenes ingresaron al comercio simulando ser clientes. Uno llevaba un buzo azul, mientras que el otro vestía una campera inflada de color marrón, además de una capucha y una gorra que le cubrían buena parte del rostro.
Encerró a la empleada y comenzó a vaciar la caja
Los dos recorrieron durante algunos segundos el interior del kiosco hasta que, de un momento a otro, el joven de la campera marrón pasó detrás del mostrador. En cuestión de segundos, encerró a la empleada en el baño y tomó el control del comercio.
En paralelo, el otro joven salió del negocio y se retiró del lugar. El delincuente que había quedado adentro comenzó entonces a revisar la caja registradora. Sacó el dinero en efectivo y fue guardando los billetes en los bolsillos de su campera, mientras se movía con una llamativa tranquilidad.
Pero la situación tomó un giro todavía más insólito cuando una clienta ingresó al kiosco sin advertir que se estaba produciendo un robo.
La mujer pidió una bebida y el delincuente decidió continuar con su improvisado papel de empleado: le dio indicaciones, acomodó algunos productos de los estantes y esperó a que la clienta se dirigiera hacia la caja.
El ladrón atendió a una clienta y cobró con QR
La mujer, completamente ajena a lo que ocurría detrás del mostrador, se dispuso a pagar. El delincuente regresó a la caja, verificó el precio del producto, simuló utilizar la notebook del comercio y finalmente realizó el cobro mediante el sistema QR.
Después de concretar la particular venta, volvió a concentrarse en el robo. Revisó distintos sectores del mostrador y comenzó a revolver el lugar en busca de más elementos de valor.
Finalmente, se llevó la caja registradora, la caja correspondiente a la quiniela, el teléfono celular de la empleada y mercadería del comercio. Además, según informó la propietaria, robó alrededor de 500 mil pesos en efectivo.
Con todo lo sustraído, el delincuente salió del kiosco y se alejó caminando, nuevamente con una tranquilidad que quedó registrada por las cámaras de seguridad.
La dueña del comercio contó que se trata del segundo robo consecutivo que sufre el local. El anterior había ocurrido a principios de agosto y, en aquella oportunidad, los delincuentes actuaron a mano armada.
Frente a esta nueva situación, la comerciante resumió el episodio con una cuota de ironía por la insólita conducta del asaltante: “Al menos en este robo se puso a atender y me devolvió unos pesos por QR de las compras”.
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