Juegos del pasado, diversión y compañerismo en desuso

Sociedad

* El balero, el tinenti, el yo-yó, el elástico, las bolitas, las figuritas y los soldaditos eran algunos de los juegos preferidos de los chicos de dos generaciones atrás.
* Algunos adultos recuerdan cómo se divertían en una época en la que predominaba el contacto físico con los amigos.
* Un especialista en niños explica las diferencias entre esos entretenimientos y los de los niños versión siglo 21.

Ellos competían con el balero, la bolita o los soldaditos. Ellas disfrutaban con la rayuela, la mancha, el tinenti y las figuritas de brillantina. La mayoría lo hacía en la calle con los amigos del barrio o el colegio. En la actualidad esos entretenimientos han quedado prácticamente en desuso.

Como consecuencia de los avances tecnológicos, sumada a la presencia de Internet, los chicos versión siglo 21 se divierten mucho más con actividades en las que predomina el espacio virtual por sobre el contacto corporal.       


"Me encantaba jugar con las figuritas de brillantina. También saltábamos la soga con mis compañeras de colegio y me encantaba el yoyó", recordó Adriana (51).    


¿Todo tiempo pasado fue mejor?

“Yo saltaba a la soga con los vecinos del barrio en la época de la primaria. También jugaba a la rayuela, al tinenti y a la mancha. Era todo tan inocente, uno disfrutaba de eso, era super lindo”, recordó Silvia (52) a minutouno.com.

Laila (29), por edad,  podría ser la hija de Silvia. Sin embargo, su infancia tiene muchas más cosas en común con ella que con la de los niños actuales. “Jugábamos al elástico en todos los recreos en el colegio. Dos chicas se lo ponían en los tobillos y lo estiraban, y si pasabas lo iban subiendo a las rodillas, a la cintura y a los hombros pero ya era imposible saltar tan alto. Era muy divertido y más humano porque incentivaba el contacto con las compañeras”, recordó.

Para José Cernadas, especialista en clínica de niños y adolescentes, estos debates en los que se sugiere que todo tiempo pasado fue mejor pueden caer en un reduccionismo que impide apreciar las diferencias entre los juegos del ayer y los de hoy.

“En los viejos tiempos estaba más valorado el trabajo físico, la fantasía, la imaginación y la competencia directa con el otro. Había un rival enfrente con quien se competía para ver quién hacía más puntos”, expresó.

Sin embargo, el especialista opinó que el juego en el pasado no estaba concebido como un espacio de pasatiempo infantil y aclaró que no estaba constituída la conciencia de que los chicos tenían que jugar.


    "Jugábamos al elástico en todos los recreos del colegio. Dos chicas se lo ponían en los tobillos y lo estiraban, y si pasabas lo iban subiendo a las rodillas, a la cintura y a los hombros pero ya era imposible saltar tan alto", rememoró Laila (29).

Los cambios tecnológicos de los últimos años también modificaron la modalidad de los juguetes. Los niños del siglo 21 pasan muchas horas delante de una computadora y esos juegos virtuales no permiten ese contacto directo con otros niños.

“El rival está en la pantalla y muchas veces en otro país, en otro mundo. Hoy se usa mucho más lo manual, el ser hábil, rápido. No obstante, estos chicos tienen el uso de la creatividad a la hora de armar los personajes de las historias”, dijo Cernadas.


 


"Saltábamos la soga con mis compañeras en el colegio y me encantaba el yo-yo”


 


“Me encantaba jugar con las figuritas con brillantinas de distintos temas como flores y animales. Jugábamos a la tapadita y siempre se llenaba el piso con un montón de ellas. Nos divertíamos un montón. También saltábamos la soga con mis compañeras en el colegio y me encantaba el yo-yo”, recordó Adriana (51).

Según Cernadas esos juegos les permitían a los chicos tener una socialización más importante, producto del contacto con todos esos elementos con los que pasaban el tiempo. “Estaban preparados perceptivamente para tener un juicio de realidad mas claro”, sostuvo.

En relación a los juegos virtuales de esta generación, el especialista apuntó que Internet atenta contra la capacidad de inclusión de estos niños en lo social. Cernadas destacó que los chicos se acercan con muchos temores y precauciones al “otro”, pero hizo hincapié en que el mayor peligro es que puedan generar una adicción.



   "En los viejos tiempos estaba más valorado el trabajo físico, la fantasía, la imaginación y la competencia directa con el otro", dijo José Cernadas, especialista en niños, en relación a los juegos que hoy están en desuso.


 



Cuando era un niño, Saúl (44) jugaba a los soldaditos, a la bolita, a la gomera, al Estanciero y estaba todo el tiempo en la calle con sus amigos. “Tenía un fuerte con un cañón que tiraba cohetes y me armaba una guerra y la pasaba genial”, rememoró Saúl, quien agregó que su hija Romina (12) prácticamente no se interesó nunca por ningún juego tradicional y “muy pocas veces la observé con una muñeca”.

Cernadas consideró que el deporte –especialmente el fútbol- es la actividad que propicia el encuentro y el intercambio con los otros sujetos. “Todavía sigue manteniéndose el juego con la idea de competir y fraternizar como un semejante que te acerca al conocimiento del otro”, concluyó.

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